Una danza cósmica milenaria, un juego de luces por la alineación exacta de tres cuerpos en el espacio: la luna bloqueando la luz que el sol proyecta en la tierra. El eclipse total solar es el evento astronómico de 2019. Se pudo ver en una franja de 147 kilómetros que atravesó Chile y Argentina de oeste a este

Una danza cósmica milenaria, un juego de luces por la alineación exacta de tres cuerpos en el espacio: la luna bloqueando la luz que el sol proyecta en la tierra. El eclipse total solar es el evento astronómico de 2019. Se pudo ver en una franja de 147 kilómetros que atravesó Chile y Argentina de oeste a este

Infobae participó de la iniciativa de National Geographic: ver el eclipse desde el mejor punto posible. A doce mil metros de altura sobre el nivel del mar, encima del océano Pacífico, a la altura de La Serena, el Airbus 320 Neo se posicionó para que los 70 tripulantes (la capacidad es del doble) pudieran ver por las ventanillas del costado izquierdo cómo el día se convirtió en noche por más de dos minutos

Infobae participó de la iniciativa de National Geographic: ver el eclipse desde el mejor punto posible. A doce mil metros de altura sobre el nivel del mar, encima del océano Pacífico, a la altura de La Serena, el Airbus 320 Neo se posicionó para que los 70 tripulantes (la capacidad es del doble) pudieran ver por las ventanillas del costado izquierdo cómo el día se convirtió en noche por más de dos minutos

Segundos antes de que el eclipse solar se vuelva total, desde el avión se percibía la llegada inminente de la umbra. La franja de oscuridad total midió cerca de 147 kilómetros de ancho. Desde el avión se distinguió todo el corredor de sombra (Armando Vega, explorador National Geographic)

Segundos antes de que el eclipse solar se vuelva total, desde el avión se percibía la llegada inminente de la umbra. La franja de oscuridad total midió cerca de 147 kilómetros de ancho. Desde el avión se distinguió todo el corredor de sombra (Armando Vega, explorador National Geographic)

El evento astronómico se pudo ver solo en los dos países del cono sur. Primero impactó en la cuarta región, sobre las ciudades Coquimbo y el desierto de Atacama. En Argentina, atravesó minutos después las provincias de San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires para terminar difuminándose en el océano Atlántico

El evento astronómico se pudo ver solo en los dos países del cono sur. Primero impactó en la cuarta región, sobre las ciudades Coquimbo y el desierto de Atacama. En Argentina, atravesó minutos después las provincias de San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires para terminar difuminándose en el océano Atlántico

La umbra, la franja de oscuridad total, cruzó la región sur del continente sudamericano de oeste a este: a las 16:38 (hora local) surcó Atacama y Coquimbo en Chile, a las 17:40 pasó por las provincias de San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Fueron segundos de oscuridad sobre zonas altamente pobladas convirtiéndose en un espectáculo diurno que arrojará sombra sin nubes en el cielo despejado de Chile

La umbra, la franja de oscuridad total, cruzó la región sur del continente sudamericano de oeste a este: a las 16:38 (hora local) surcó Atacama y Coquimbo en Chile, a las 17:40 pasó por las provincias de San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Fueron segundos de oscuridad sobre zonas altamente pobladas convirtiéndose en un espectáculo diurno que arrojará sombra sin nubes en el cielo despejado de Chile

Un segundo avión de la aerolínea Sky voló por debajo del avión de National Geographic, que surcaba el cielo a doce mil metros de altitud. La imagen se vio minutos antes del eclipse. Era un vuelo ciudadano con personas que nunca habían subido a un avión

Un segundo avión de la aerolínea Sky voló por debajo del avión de National Geographic, que surcaba el cielo a doce mil metros de altitud. La imagen se vio minutos antes del eclipse. Era un vuelo ciudadano con personas que nunca habían subido a un avión

Para el piloto militar y a sus 57 años aspirante a astronauta, Klaus Von Storch, fue su primer eclipse solar. Lo vio, según su perspectiva, desde la mejor posición del mundo. Argumentó las razones: “Generalmente la atmósfera es menos densa y más limpia, por lo tanto no hay partículas contaminantes. El campo visual también más grande, se percibe la amplitud del horizonte porque al alejarte de la Tierra vas viendo cómo se va acercando rápidamente lo que es la sombra que produce el eclipse. Y los colores van a ser impresionantes. A veces en mis vuelos yo les mando fotos a mi familia porque quedo encantado con lo que veo, porque no puedo creer la belleza de los atardeceres y amaneceres que se ven desde el cielo” (Luis Urzúa, explorador National Geographic)

Para el piloto militar y a sus 57 años aspirante a astronauta, Klaus Von Storch, fue su primer eclipse solar. Lo vio, según su perspectiva, desde la mejor posición del mundo. Argumentó las razones: “Generalmente la atmósfera es menos densa y más limpia, por lo tanto no hay partículas contaminantes. El campo visual también más grande, se percibe la amplitud del horizonte porque al alejarte de la Tierra vas viendo cómo se va acercando rápidamente lo que es la sombra que produce el eclipse. Y los colores van a ser impresionantes. A veces en mis vuelos yo les mando fotos a mi familia porque quedo encantado con lo que veo, porque no puedo creer la belleza de los atardeceres y amaneceres que se ven desde el cielo” (Luis Urzúa, explorador National Geographic)

El fenómeno celeste ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y de ese modo tapa la luz de la estrella. Se trata de un evento astronómico que se repite cada 18 meses, pero que en este caso es particularmente especial porque coincide su paso por ciudades pobladas. El último eclipse solar que vivió Chile ocurrió en noviembre de 1994 y sólo pudo verse en Putre, un pueblo de dos mil habitantes en el norte del país

El fenómeno celeste ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y de ese modo tapa la luz de la estrella. Se trata de un evento astronómico que se repite cada 18 meses, pero que en este caso es particularmente especial porque coincide su paso por ciudades pobladas. El último eclipse solar que vivió Chile ocurrió en noviembre de 1994 y sólo pudo verse en Putre, un pueblo de dos mil habitantes en el norte del país

Klaus Von Storch, piloto militar chileno y en 2001 candidato a convertirse en astronauta de la NASA, fue el encargado de interceptar el eclipse a bordo del avión. “La umbra avanzará de oeste a este: tendremos que interceptarlo en un segundo exacto, porque no es un bloque uniforme, sino que tiene una punta en forma elíptica. El sol estará a 14 grados sobre el horizonte. Nosotros vamos a estar volando a 800 kilómetros por hora, mientras que la umbra viajará a diez mil kilómetros por hora. Cuando lo interceptemos, solo vamos a tener pocos segundos para verlo de frente”, le dijo a Infobae

Klaus Von Storch, piloto militar chileno y en 2001 candidato a convertirse en astronauta de la NASA, fue el encargado de interceptar el eclipse a bordo del avión. “La umbra avanzará de oeste a este: tendremos que interceptarlo en un segundo exacto, porque no es un bloque uniforme, sino que tiene una punta en forma elíptica. El sol estará a 14 grados sobre el horizonte. Nosotros vamos a estar volando a 800 kilómetros por hora, mientras que la umbra viajará a diez mil kilómetros por hora. Cuando lo interceptemos, solo vamos a tener pocos segundos para verlo de frente”, le dijo a Infobae

El último eclipse total de sol fue visible en los Estados Unidos el 21 de agosto de 2017 y recorrió casi todo el país de oeste a este. El próximo eclipse total podrá verse el 14 de diciembre de 2020 en horas del mediodía con el sol en una posición más elevada; y Argentina y Chile serán los únicos países testigos del acontecimiento

El último eclipse total de sol fue visible en los Estados Unidos el 21 de agosto de 2017 y recorrió casi todo el país de oeste a este. El próximo eclipse total podrá verse el 14 de diciembre de 2020 en horas del mediodía con el sol en una posición más elevada; y Argentina y Chile serán los únicos países testigos del acontecimiento

“Para protegerse hay que usar anteojos certificados según norma ISO 12312-2, que bloquean el 100% de los rayos y que sólo son útiles para mirar el sol; sin ese lente no debe mirarse”, certificó el médico oftalmólogo Marcelo Sterzovsky (MN 57691) en diálogo con Infobae. En Chile, los anteojos habilitados para ver el eclipse se agotaron hace cuatro días

“Para protegerse hay que usar anteojos certificados según norma ISO 12312-2, que bloquean el 100% de los rayos y que sólo son útiles para mirar el sol; sin ese lente no debe mirarse”, certificó el médico oftalmólogo Marcelo Sterzovsky (MN 57691) en diálogo con Infobae. En Chile, los anteojos habilitados para ver el eclipse se agotaron hace cuatro días

Las localidades argentinas ubicadas en la franja donde se distinguió la oscuridad total del eclipse son: Rodeo y Jachal, en San Juan y zona norte del Gran San Juan; Chepes en La Rioja; Merlo, San Luis; Villa Dolores, Río Cuarto, Gral. Deheza, Gral Cabrera y La Carlota, en la provincia de Córdoba; Venado Tuerto y Murphy en Santa Fe; Junín, Chivilcoy, Pergamino, Rojas, Chacabuco, Bragado, Mercedes y Luján en la provincia de Buenos Aires (Armando Vega, explorador National Geographic)

Las localidades argentinas ubicadas en la franja donde se distinguió la oscuridad total del eclipse son: Rodeo y Jachal, en San Juan y zona norte del Gran San Juan; Chepes en La Rioja; Merlo, San Luis; Villa Dolores, Río Cuarto, Gral. Deheza, Gral Cabrera y La Carlota, en la provincia de Córdoba; Venado Tuerto y Murphy en Santa Fe; Junín, Chivilcoy, Pergamino, Rojas, Chacabuco, Bragado, Mercedes y Luján en la provincia de Buenos Aires (Armando Vega, explorador National Geographic)

El avión, un Airbus 320 Neo, llevó a periodistas, astrónomos, divulgadores científicos. Se trató de una iniciativa de National Geographic bautizada “Into the Dark”, en una movida sin precedentes en Latinoamérica. Fue un vuelo comercial en formato chárter que se elevó por encima de las rutas de los aviones convencionales para capturar mejor la inmensidad del eclipse

El avión, un Airbus 320 Neo, llevó a periodistas, astrónomos, divulgadores científicos. Se trató de una iniciativa de National Geographic bautizada “Into the Dark”, en una movida sin precedentes en Latinoamérica. Fue un vuelo comercial en formato chárter que se elevó por encima de las rutas de los aviones convencionales para capturar mejor la inmensidad del eclipse

96 personas viajaron a bordo del Airbus 320 Neo pilotado por el ingeniero espacial Klaus Von Storch. Todas le sacaron su foto al eclipse para compartirla con sus familiares y amigos. Hasta el astrónomo más experimentado dedicó unos segundos en eternizar el instante con una fotografía

96 personas viajaron a bordo del Airbus 320 Neo pilotado por el ingeniero espacial Klaus Von Storch. Todas le sacaron su foto al eclipse para compartirla con sus familiares y amigos. Hasta el astrónomo más experimentado dedicó unos segundos en eternizar el instante con una fotografía

Fotos: Thomas Khazki

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