El castillo renacentista de Francia que tiene jardines italianos y un teatro al aire libre

Esta obra maestra arquitectónica se encuentra situado en el Val-d’Oise y es una de las más populares históricamente del país

Guardar
El castillo de Ambleville (@chateau_ambleville)
El castillo de Ambleville (@chateau_ambleville)

La arquitectura renacentista francesa es una de las más populares históricamente del país y, gracias a ella, se encuentran castillos que son el vivo ejemplo de este tipo de estructura. En el Val-d’Oise se encuentra el castillo de Ambleville, una obra maestra del Renacimiento que presume de un magnífico jardín con terrazas de estilo italiano.

El castillo de Ambleville, o Château d’Ambleville en francés, se encuentra dentro del pequeño pueblo de Ambleville, muy cerca de París. Este edificio destaca por una refinada construcción y por acoger unos “jardines a la italiana”, que constituyen un elemento único en las proximidades de la capital francesa, combinando terrazas escalonadas, juegos de agua y lugares que transportan a los visitantes a la época renacentista.

Esta fortaleza fue creada en el siglo XVI sobre los restos de una antigua fortaleza medieval, una propiedad del arquitecto Jean Grappin a instancias de la familia de Mornay. El resultado dio a una residencia señorial de proporciones armoniosas que ha conservado gran parte de su esencia original, hasta el punto de ser considerado como Monumento Histórico desde 1945.

La estructura abarca arte, historia y patrimonio. Sin embargo, su singularidad no termina entre sus muros, sino que alcanza su máximo esplendor con los jardines. Estos fueron restaurados en el siglo XX y distinguidos con el título de Jardín remarquable por el Ministerio de Cultura debido a su valor tanto paisajístico como histórico.

El jardín a la italiana: armonía en terrazas y agua

El recorrido por los senderos de los jardines revela una sucesión de terrazas superpuestas a lo largo de una ladera, intercaladas con estanques, fuentes y espectaculares escaleras de agua que ordenan el itinerario para el visitante. Hay espacios diferenciados, como el teatro de verdor, el jardín del Sol o un monumental ajedrez vegetal, completan la experiencia visual y sensorial.

Castillo de Ambleville (@chateau_ambleville)
Castillo de Ambleville (@chateau_ambleville)

La composición escalonada es lo que otorga carácter a este jardín, permitiendo que desde cualquier recodo, entre setos y alineaciones de tejos, se desplieguen vistas despejadas sobre el valle de la Aubette de Meulan. Este contraste entre el paisaje moldeado por el hombre y la naturaleza circundante remite fielmente al concepto de jardín a la italiana, surgido en la Italia renacentista. Esta tipología paisajística se identifica por la organización en diversos niveles, frecuentemente comunicados por escalinatas y salpicados de elementos hídricos y arbustos podados con formas geométricas, manteniendo siempre una relación directa y dialogante entre la arquitectura y el entorno natural.

El objetivo central es la armonización del espacio cultivado y el relieve, una intención que se materializa al aprovechar perspectivas, contrastes y la captación de sonidos y reflejos propios del agua. Todo ello sirve para subrayar la diferencia con el jardín a la francesa, que alcanzó su plenitud en el siglo XVII bajo el influjo de Le Nôtre y se define por la simetría rígida, la monumentalidad del eje central o la disposición horizontal y meticulosamente ordenada de los parterres en torno al edificio principal.

Visitas, horarios y acceso a los jardines de Ambleville

En el caso concreto de Ambleville, los jardines reproducen este esquema italiano de terrazas distribuidas en distintos niveles, embellecidos con estanques, escaleras de agua y formas topiarias vegetales, evocando las villas renacentistas adaptadas aquí a la orografía ondulada del Vexin.

5 pueblos españoles donde el turismo nacional se ha incrementado más que antes de la pandemia.

Como ha señalado Sortir à Paris, el espacio abre sus puertas a los visitantes durante el verano, concretamente entre el 1 de julio y el 31 de agosto, cada año. Sin embargo, es importante recordar dos restricciones: no es posible abonar la entrada con tarjeta bancaria, y el interior del castillo permanece cerrado al público por obras de restauración.

La visita a los jardines tiene un coste de 6 euros, mientras que los menores de seis años pueden acceder de forma gratuita.