Los 10 pueblos más bonitos cerca de Madrid perfectos para disfrutar del puente de julio: villas medievales y llenas de historia

Estas localidades se convierten en destinos ideales para una escapada durante estas fechas

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Calles de Puebla de la
Calles de Puebla de la Sierra en Madrid (sierranortemadrid.org).

Las inmediaciones de Madrid no solo encierran el bullicio cosmopolita de una gran ciudad, sino que se despliegan en un mosaico de pueblos repletos de encanto, paisajes naturales y un legado cultural que invita a descubrir otro ritmo de vida. Más allá de los límites urbanos, la Comunidad de Madrid y sus alrededores ofrecen destinos en los que la tradición, la arquitectura y el entorno se entremezclan para crear escapadas llenas de autenticidad. Así, cualquier momento es bueno para descubrir estas localidades y el puente del 25 de julio es uno de ellos. Es por ello que se ha elaborado una selección de 10 pueblos maravillosos cerca de Madrid para disfrutar durante estas fechas.

La Hiruela

En la esquina noreste de la Sierra Norte de Madrid y dentro de la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón, La Hiruela emerge como uno de los pueblos mejor conservados del territorio. Sus casas apenas han experimentado modificaciones desde tiempos remotos, lo que dota al conjunto de una personalidad marcada y reconocible. Aquí, visitar el pilón, el Molino Harinero junto al río Jarama, la Casa Consistorial y otras edificaciones históricas, permite al visitante trasladarse a una realidad suspensión. La oferta se completa con rutas de senderismo como “A la vera del Jarama” y “Molino a molino”, que permiten recorrer el entorno natural y cultural con calma y profundidad.

Colmenar de Oreja

Plaza Mayor e iglesia de
Plaza Mayor e iglesia de Santa María la Mayor en Colmenar de Oreja (Comunidad de Madrid).

Situado a apenas 50 kilómetros de Madrid, Colmenar de Oreja destaca en la Comarca de las Vegas gracias a su entorno dominado por los ríos Tajo, Tajuña y Jarama. Este paraje proporciona un telón natural que enmarca un centro urbano de gran valor patrimonial. El cuidado de sus calles y monumentos ha propiciado que su casco histórico ostente la distinción de Bien de Interés Cultural.

El alma de Colmenar de Oreja palpita en su Plaza Mayor, una construcción entre los siglos XVII y XVIII que armoniza tradición y vida social. La iglesia de Santa María la Mayor, auténtico testigo desde el siglo XIII, la ermita del Santísimo Cristo del Humilladero y el Museo Ulpiano Checa, dedicado al célebre artista local, son paradas imprescindibles para sumergirse en su pasado y sus expresiones artísticas.

Chinchón

Nombrado como uno de los pueblos más bonitos de España dentro de la Comunidad de Madrid, Chinchón fascina a los viajeros que buscan autenticidad y un vibrante patrimonio. En la misma Comarca de las Vegas, este destino se ha consolidado como un favorito gracias, en buena medida, a su inconfundible Plaza Mayor. Este recinto cerrado, de estructura particular, está enmarcado por casas tradicionalmente castellanas y más de 200 balcones que ofrecen una vista única del entramado urbano. El entorno se completa con recomendaciones como el antiguo lavadero, la Torre del Reloj, la iglesia de la Asunción y el robusto castillo de los Condes de Chinchón, monumentos que conforman la silueta inconfundible del pueblo.

Hita

Vista de Hita en Guadalajara,
Vista de Hita en Guadalajara, España (Wikimedia).

En la provincia de Guadalajara, no muy lejos de los límites de la Comunidad de Madrid, sobresale Hita, célebre por su estructura medieval río arriba y su homenaje literario a Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, autor de “El Libro de Buen Amor”. Declarado Conjunto Histórico en 1965, el pueblo se distingue por su muralla, la Puerta de Santa María, las ruinas del castillo y monumentos religiosos como las iglesias de San Juan Bautista y San Pedro.

La singularidad de Hita se amplía gracias a más de un centenar de bodegas excavadas con una tradición subterránea que supera los seis siglos. El ambiente festivo alcanza su punto máximo con el Festival Medieval, una celebración declarada de Interés Turístico Nacional que cada primer sábado de julio atrae a numerosos visitantes.

Patones de Arriba y de Abajo

Entre los valles que esculpe el Jarama, Patones se divide en dos núcleos: Patones de Arriba, eje del turismo, y Patones de Abajo, de surgimiento más reciente. En el primero se respira el ambiente especial que solo concede la arquitectura negra, con casas de pizarra perfectamente engarzadas en el paisaje. El reconocimiento como Bien de Interés Cultural en 1999 subraya la importancia histórica de este enclave. Recorrer sus calles permite admirar edificaciones como la iglesia de San José y los característicos tinados y eras en la parte alta. Para quienes buscan una experiencia más natural, rutas como la Senda ecológica del barranco ofrecen otra forma de descubrir el pueblo.

Buitrago del Lozoya

Buitrago de Lozoya, en Madrid
Buitrago de Lozoya, en Madrid (Adobe Stock).

A los pies de la sierra de Guadarrama, Buitrago del Lozoya presume de las murallas mejor conservadas de toda la Comunidad de Madrid. El casco histórico y su castillo mantienen la esencia de tiempos pretéritos, mientras que el puente del Arrabal, el más antiguo, brinda una vista privilegiada del recinto fortificado. La iglesia de Santa María del Castillo y la poderosa fortaleza levantada en el siglo XV por la familia Mendoza aportan riqueza monumental. El recorrido cultural se completa con el museo Picasso, que exhibe más de 70 piezas del artista. Para quienes prefieren el contacto con la naturaleza, hay rutas de senderismo, como las que parten del Área Recreativa de Riosequillo, famosa por poseer una de las piscinas naturales más amplias de la región.

Puebla de la Sierra

Enclavada en pleno valle de la Sierra del Rincón, Puebla de la Sierra representa la opción ideal para quienes buscan contacto directo con la naturaleza sin renunciar a una dosis de patrimonio. El cauce del río Puebla conforma un entorno de belleza singular. El municipio conserva monumentos como la ermita de Nuestra Señora de la Soledad, edificada en 1562, la iglesia de la Purísima Concepción y una fuente de origen árabe. Paseos por la naturaleza sobresalen con rutas como el Valle de los Sueños o los senderos por los Linares, además de las refrescantes pozas de agua natural, un punto de reunión tanto para vecinos como para visitantes atraídos por la tranquilidad y el paisaje.

Sepúlveda

Sepúlveda, en Segovia (Shutterstock).
Sepúlveda, en Segovia (Shutterstock).

En la provincia de Segovia, Sepúlveda se distingue tanto por su incomparable casco histórico como por el entorno natural del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. La localidad, declarada Conjunto Histórico-Artístico desde 1951, deslumbra con monumentos como el castillo de Fernán González, la Casa del Conde y las iglesias de la Virgen de la Peña y San Salvador. La riqueza del lugar se remonta incluso a épocas prehistóricas, evidenciada por elementos como la Necrópolis visigótica, la Cueva de los Siete Altares y otros yacimientos próximos, que convierten la villa en un destino único para los aficionados a la historia y la naturaleza.

San Lorenzo de El Escorial

A solo unos kilómetros de la capital, San Lorenzo de El Escorial sobresale internacionalmente por el conjunto monumental del Monasterio y Real Sitio, erigido en el siglo XVI bajo encargo de Felipe II. Este enclave, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, representa un compendio de historia, arte y pensamiento del Siglo de Oro español. La calle Floridablanca, repleta de cafeterías y edificaciones históricas como el Teatro Coliseo de Carlos III, ofrece un ambiente propicio para pasear después de explorar el monasterio, la biblioteca o las rutas hacia la silla de Felipe II o el monte Abantos, ideales para los amantes del senderismo.

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Pedraza

Entre los pueblos más bonitos de España, Pedraza encarna el espíritu medieval en cada uno de sus rincones. El conjunto histórico, protegido desde 1951, tiene en su cárcel y puerta de la villa, así como en la Plaza Mayor y la iglesia de San Juan Bautista, referentes de gran interés. El castillo restaurado por Ignacio de Zuloaga suma atractivo artístico a una villa que ha sabido mantener su identidad a lo largo de los siglos. Sus calles invitan a una inmersión completa en una época lejana, enriquecida por eventos y ofertas culturales.