
En las faldas del pico Aitana, a orillas del río Frainos y enclavada entre la Serreta de Alcoy y la Sierra Serella, se encuentra la pequeña localidad de Benilloba. Este pueblo alicantino de 740 habitantes, aguarda en su interior espectaculares rutas de senderismo y el que probablemente sea el salto de agua más impresionante de todo el país, el Salt de Benilloba. El municipio de la comarca de Condado de Cocentaina es uno de los más prósperos e importantes de la provincia de Alicante debido a la industria textil de la zona. Aunque el turismo juega también un papel importante en su economía.
Gracias a esa industria textil, ha conseguido detener el flujo migratorio que está afectando al resto de pueblos de la comarca. En la época morisca fue una alquería de la que hoy en día no quedan vestigios. En las luchas tardomedievales entre los Reinos de Castilla y Aragón, tuvo un papel clave deteniendo a las tropas del rey castellano Pedro I El Cruel.
La impresionante cascada de Benilloba

El Molí del Salt de Benilloba es un paraje espectacular, de 20 metros de altura, formado por el agua del río Frainos o Penàguila, que aguarda además un tesoro que se ha conservado a lo largo de los años: un molino o central hidroeléctrica que fue construido en 1852 por Francisco Ximeno Blanes. La bajada hasta él está habilitada con una escalera de mampostería, por lo que cualquier persona puede acceder. Sin duda, este molino es el más singular de toda la zona, ya que, se halla en un emplazamiento de paredes verticales y agua. Aunque, se encuentre un estado de ruina bastante avanzado, todavía se puede visitar.
Para llegar hasta el Salt habrá que caminar por un sendero sencillo de unos dos kilómetros que atraviesa otros puntos interesantes, como la Fuente de la Teuleria, el Molino de les Penyes y un bonito puente de piedra. El camino está perfectamente señalizado, con lo que resulta casi imposible perderse, además, justo al inicio hay una zona de pícnic ideal para hacer un descanso.
Senderismo en los parajes natural de Benilloba
Los amantes del turismo activo y la naturaleza, encontrarán en Benilloba el destino ideal. Rodeado por dos sierras y bajo el pico Aitana (que con 1158 metros es el más alto de Alicante), es el punto de partido para explorar la reserva natural protegida. Son múltiples las rutas de senderismo que serpentean a través de los bosques de pinos y robles que ofrecen unas vistas panorámicas sin igual de las montañas y de la costa mediterránea.
Centro urbano del municipio

El centro urbano de Benilloba en un enjambre de calles largas y tortuosas que atesoran la tradición de los retablos de cerámica, que normalmente representan al santo al que está dedicada la calle. Su Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Benilloba del siglo XVII y estilo neoclásico, también es una parada indispensable.
Cómo llegar
El trayecto desde Valencia hasta Benilloba es de una hora y 20 minutos circulando por la A-7. En el caso de que se quiera ir desde Alicante habrá que coger también esta autovía y el trayecto será de unos 53 minutos.
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