
Oasis natural, belleza, cultura e historia. Hablar de Negueira de Muñiz es pensar en la combinación casi perfecta de todo esto. Su nombre se hizo famoso en España a partir de la crisis del covid19. Por aquel entonces el mundo entero lidiaba con una pandemia. Sin embargo, ninguno de sus 215 habitantes se contagió del virus. Así, parecía que las montañas del municipio menos poblado de Galicia actuaban como barrera contra el virus.
Bosques, ruta y senderos recorren de norte a sur este territorio. Sus laderas se erigen a ambos lados del río Navia, que parte el territorio en dos partes. Del mismo modo, los molinos, lavaderos y capillas dan forma a la imagen de este pueblo. Por su parte, la iglesia de San Salvador y de Santiago Ouviaño, así como el puente de Boabdil construyen la arquitectura que lo define.
La historia de Negueira de Muñiz
Hasta el año 1833 las tierras de Negueira de Muñiz, junto con el actual municipio de A Fonsagrada, formaban parte del “concello” de Burón. Más tarde los acontecimientos cambiaron de rumbo. La historia de esta localidad está muy próxima a las aguas del río que atraviesa sus entrañas. En 1953 la construcción del embalse de Salime dividió el pueblo de Negueira de Muñiz en dos mitades.
Con una superficie de 685 hectáreas, su construcción anegó numerosas aldeas, obligando a sus habitantes a empezar de nuevo en otros lugares. Muchos vecinos optaron por abandonar sus hogares y trasladarse a Terra Chá, donde se les conoce como los ‘colonos de Negueira’. Esta obra de ingeniería transformó el paisaje de Negueira y sus alrededores, dotando a la zona de vistas espectaculares, miradores únicos y grandes oportunidades para el turismo activo, destacando la pesca. Con el tiempo, las aldeas cercanas a Asturias, declaradas inhabitables, fueron ocupadas por hippies, algunos con el consentimiento de los propietarios.
El acceso a esta localidad solo era posible cruzando el río, y la falta de servicios básicos hizo que el lugar atrajera a los hippies, que establecieron una comuna en Ermes en los años 80. En 1989, el gobierno tripartito de la Xunta construyó el primer puente entre las dos partes del pueblo, treinta años después de la construcción del embalse. Con todo ello, el Puente de Boabdil es uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil de la zona.
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Los miradores de Negueira de Muñiz
Negueira de Muñiz cuenta con varios miradores que ofrecen vistas impresionantes del paisaje y el embalse de Salime. Entre los más destacados se encuentran:
- El mirador de Vilar: ofrece una vista panorámica espectacular del embalse de Salime y los alrededores, ideal para disfrutar de la tranquilidad y la belleza natural del lugar.
- El mirador de As Cortes: Este permite observar el impresionante paisaje del valle y el embalse, proporcionando una excelente oportunidad para la fotografía y la contemplación del entorno natural.
- El mirador de Ermes: está situado cerca de la antigua comuna hippie, ofrece una vista única de las montañas y el embalse, combinando historia y naturaleza en un solo lugar.
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