El impresionante parque de Alemania que alberga dos palacios e infinidad de secretos

En sus orígenes fue una zona forestal vallada hasta que, en 1715, se construyó un castillo de verano y, en la década de 1750, se edificó uno nuevo, que fue destruido en la II Guerra Mundial

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Nuevo palacio, del parque Ermitage.
Nuevo palacio, del parque Ermitage. (Shutterstock)

Pasear y disfrutar de la naturaleza, deleitarse con juegos de agua, admirar dos castillos, el Viejo y el Nuevo, descubrir el Templo del Sol, maravillarse con el Teatro de las Ruinas… Hacer todo esto a la vez parece algo mágico. Pero es posible. Prueba de ello es un espectacular parque de Alemania que esconde infinidad de secretos y que existe desde hace más de 300 años. De ahí que sea una de las principales joyas de las que dispone el país.

Se trata del Ermitage, un complejo que combina a la perfección un parque y diversos edificios que datan del siglo XVIII, entre los que destaca el Palacio Antiguo y el Palacio Nuevo. Se encuentra en Bayreuth, una pequeña ciudad con cerca de 75.000 habitantes, situada en el estado de Baviera. Este puede convertirse en un lugar ideal para visitar en primavera, antes de que llegue el verano, ya que se trata de una de las zonas más cálidas de toda Alemania.

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Quizá es su tamaño reducido lo que le da un especial encanto. Y es que es una de las ciudades que encajan a la perfección con lo que se entiende como lo ‘típico alemán’. Su esencia y el contar con el precioso parque de Ermitage le dan a Bayreuth un toque bohemio y único que atrae a miles de turistas cada año. Además, en esta localización hay todo tipo de fuentes históricas y notables edificios que parecen sacados de un cuento.

Un parque, dos palacios y fuentes de lo más diversas

El Templo del Sol del
El Templo del Sol del parque de Ermitage, en Alemania. (Shutterstock)

El parque de Ermitage, construido en 1715, alberga varias fuentes y edificios notables, que incluyen el Palacio Viejo y un Castillo Nuevo con un Templo del Sol y otras construcciones más pequeñas.

El Palacio Antiguo, construido por el margrave Georg Wilhelm a partir de 1715, cuenta con la Sala de Música, un gabinete japonés y el Gabinete Chino de los Espejos, donde Wilhelmine escribió sus memorias. El punto culminante del complejo es, sin embargo, el Palacio Nuevo, erigido entre 1749 y 1753.

Este se caracteriza por sus dos alas de arcadas curvas y libres, centro de las cuales un hermoso edificio redondo conecta el complejo de estilo rococó. El techo abovedado del palacio está adornado con una cuadriga dorada, dirigida por Apolo, símbolo del sol.

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Wilhelmine también mandó construir un Teatro Romano al lado del palacio, un escenario al aire libre en ruinas. En 1743, la propia condesa interpretó a Roxane junto a Voltaire en este teatro.

El Ermitage, un ejemplo de arquitectura que refleja los cambios políticos de Alemania

El Nuevo Palacio es uno de los dos que se sitúan en el histórico parque Ermitage. No debe confundirse con otro Nuevo Palacio que hay en el centro de la ciudad, construido a partir de 1753. Este complejo es llamativo por el distintivo color de sus paredes exteriores, logradas gracias a la disposición de piedras, cristales y piezas de vidrio en un efecto de mosaico.

El sitio que alberga al Nuevo Palacio era originalmente una zona forestal vallada desde 1664, reservada para las cacerías de la corte del Principado de Bayreuth. Bajo el margrave Jorge Guillermo de Brandeburgo-Bayreuth, se construyó un palacio de verano en 1715. En 1723, su sucesor Federico III lo entregó a su esposa Guillermina de Prusia. Entre 1749 y 1753 se decidió la edificación de un nuevo palacio, diseñado por el arquitecto Joseph Saint-Pierre.

Mientras que los interiores del edificio oriental se finalizaron durante la vida de Guillermina, las remodelaciones del occidental se completaron en la década de 1770 bajo el mandato del margrave Carlos Alejandro. En 1794, tras la anexión del principado a Prusia, el parque barroco fue transformado en un jardín estilo inglés. Las figuras en la cornisa del Templo del Sol fueron subastadas en 1804.

Bajo administración bávara, posiblemente en 1819, la cuadriga del Templo del Sol fue removida. No fue hasta 1907 cuando se colocó un águila de bronce en su lugar, la cual permaneció hasta 1945. La estructura sobrevivió a los bombardeos de abril de 1945 y sigue almacenada en la actualidad.

La II Guerra Mundial puso en peligro la supervivencia del Ermitage

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Casi al final de la Segunda Guerra Mundial, partes del Archivo de Cine del Reich fueron trasladadas de Berlín al Ermitage. Soldados de la Wehrmacht y oficiales del departamento de cine instructivo del Alto Mando del Ejército se alojaron en el Palacio Viejo, mientras que el Nuevo Palacio albergó 60.000 películas educativas para el entrenamiento de soldados, así como muebles e imágenes del antiguo palacio.

El 1 de abril de 1945, oficiales de reconocimiento aéreo estadounidenses detectaron vehículos militares cerca del edificio. Debido a que el general August Hagl, ubicado en Sankt Johannis, se negó a rendir la ciudad sin luchar, ocho cazabombarderos P-47 atacaron el Ermitage, utilizando ocho bombas de 250 kilos, 18 cohetes y armamento a bordo. Este ataque destruyó el Nuevo Palacio hasta los muros exteriores y quemó completamente su interior, de acuerdo a los registros históricos.

La restauración del exterior del Nuevo Palacio duró una década, pero los interiores no fueron reconstruidos. En mayo de 1969, una cuádriga, obra de los escultores Richard Stammberger y Bernhard Krauss, fue reinstalada en el Templo del Sol. Actualmente, un negocio de catering ocupa el edificio circular del este.