El Club Argentino, un equipo de fútbol de los hermanos de Julián Álvarez y hogar de los argentinos que viven en España: “Es estar un poco más cerca de casa”

Nació hace dos años y medio en Madrid gracias a la idea de Adrián Varela, exdirectivo de River Plate, que quería crear una comunidad formada por personas de su país

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Descubre la historia del Club Argentino, una iniciativa que une a la comunidad argentina en España a través de su pasión por el fútbol.

Es domingo y en un estadio de Vallecas comienzan a llegar cientos de personas para llenar las gradas antes de que comience el partido: Club Argentino contra Racing Villaverde. Se instalan en sus puestos y empieza la fiesta. Los bombos suenan al ritmo de las canciones que entonan los argentinos agolpados en las gradas, ondean las banderas y se despliegan las pancartas mientras todos esperan a que dé comienzo el encuentro. Parece que una pequeña parte del Estadio Monumental o La Bombonera se haya instalado en Madrid. Y no es así, pero casi. Quien juega es el Club Argentino, un equipo de Primera Regional que se ha convertido en el motivo de encuentro de la comunidad argentina residente en España, que no falta a ningún partido y que, con el fútbol como excusa, se siente un poco más cerca de casa.

Hace dos años y medio, Alcalá de Henares vio crearse un club bajo la idea de reunir a los argentinos que habían llegado a España y darles un espacio en el que se sintieran como en casa. El responsable de esta idea es Adrián Varela, exdirectivo de River Plate y actual presidente del Club Argentino. “Decidimos construir este club porque, en primer lugar, veíamos la cantidad de inmigrantes argentinos que había en España, sobre todo en las principales ciudades del país. “En los últimos años, es muy llamativo”, detalla Varela.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de argentinos que residen en España se ha incrementado en los últimos años, alcanzando los 148.585 a 1 de enero de 2025 (aunque hay muchos más que han nacido en Argentina pero ya tienen nacionalidad española o de otro país europeo, por lo que no figuran en esta estadística). “En segundo lugar, porque nosotros ya tenemos en Argentina la experiencia de clubes de inmigrantes fundados en el siglo pasado por españoles, italianos... Estamos muy habituados a que las comunidades inmigrantes tengan su representación”, añade Varela.

Esos fueron los motivos que le empujaron a crear el equipo. “Pensamos que los argentinos podíamos tener esa representatividad en España a través del fútbol”. Sin embargo, el inicio no fue sencillo. Tuvieron que ir contactando y convenciendo a personas, casi todas españolas, para que se engancharan al proyecto y que “sintieran también esas ganas de introducir en el fútbol español un club con un distintivo diferente”. Lo consiguieron. Dotaron al equipo de directores técnicos y lograron formar la primera plantilla, que era totalmente española. “Representaron de forma espectacular la identidad que queríamos que tuviera el club”.

El presidente del Club Argentino, Adrián Varela (Alejandro Higuera López/Infobae)
El presidente del Club Argentino, Adrián Varela. (Alejandro Higuera López/Infobae)

La equipación también es prueba de ello y no le falta detalle. “La principal premisa era darle una simbología argentina, aunque también añadimos detalles españoles en la camiseta. Queríamos generar símbolos que identificaran a toda la comunidad argentina en España”, explica Adrián Varela. Eso lo consiguieron con una camiseta similar al uniforme de los Granaderos. El apodo también es el Granadero. Un guiño a la unidad de élite del Ejército Argentino. “Esos símbolos dan identidad al club y son muy importantes porque nos ayudan a fortalecer la pasión por el equipo”, explica Varela.

Poco a poco, el club empezó a crecer y a contar con jugadores de todas las nacionalidades. También argentinos. “El antiguo director deportivo me llamó y me dijo que necesitaba un entrenador. Yo ya llevaba un año parado y no me apetecía entrenar, sinceramente, porque esto cansa mucho. Se lo dije a Kike y nos reunimos con Adrián. La primera respuesta fue que no”, recuerda David Sánchez, el entrenador del primer equipo. “Yo entonces estaba muy a gusto sin fútbol, porque esto te da mucho, pero también te quita mucho. Una semana después me volvieron a llamar y me convencieron”, relata.

Lo que empezó con un contrato para cuatro meses, porque entonces la temporada ya estaba en enero, se ha convertido en una relación de dos años y medio. “Cuando llegamos nosotros, solo había tres argentinos. Nos contó el presidente cuál era la idea del club y nos llamó mucho la atención”, explica Kike López, el segundo entrenador. “Este es un vestuario complicado. Hay jugadores españoles, rumanos, argentinos, de Guinea, y cada uno vive el fútbol de una manera, pero se lleva bien”, añade David.

Hubo dos hechos que hicieron que el club explotara y su visibilidad se elevara, disparando las cotas de interés de los argentinos, tanto los asentados en España como al otro lado del Atlántico, así como de personas de cualquier nacionalidad. “Hubo varias situaciones que hicieron que el club estallara y fuera reconocido no solamente aquí, sino conocido en la Argentina”, asegura Adrián Varela. La primera fue la llegada de los hermanos de Julián Álvarez al equipo. “No tenían equipo para jugar y los invitamos a probar”, recuerda. La segunda se debió al influencer argentino Valen Scarsini (@elscarso), quien dio a conocer el club a través de sus redes sociales. A ello se sumaron sus buenos resultados futbolísticos: encadenaron una racha de victorias que provocó que muchas personas se acercaran a ver los partidos.

Los jugadores del Club Argentino en el túnel de vestuarios (Alejandro Higuera López/Infobae)
Los jugadores del Club Argentino en el túnel de vestuarios (Alejandro Higuera López/Infobae)

Miles de personas empezaron a copar las gradas a partir de ese momento. “Nosotros soñábamos con eso. Soñábamos con que el club fuera un lugar donde la gente encontrase un espacio propio, donde mostrar esa pasión que sentimos los argentinos tan particular por el fútbol. Y eso se está dando aquí en el Club Argentino. Aunque nos falta todavía un lugar propio para que vengan las familias, no solo los días de partido, sino esa comunidad a la que tanto estamos acostumbrados en Argentina”. Hasta el momento, entrenan en Alcalá de Henares y juegan en Vallecas.

Un vestuario al ritmo de la música argentina, el mate y el asado

En el vestuario reina el ambiente argentino. El mate, el asado y la música argentina trasladan a muchos de sus jugadores a su casa. A otros los ha acercado un poco más a esa cultura.

Agustín, apodado Turrón y hermano de Julián Álvarez, recuerda que llegó al club gracias a un amigo. “Luca Beltrán nos dijo a mi hermano y a mí que el presidente le dijo que preguntara si queríamos formar parte del equipo porque estábamos en Madrid viviendo. Me junté con Adrián, nos tomamos un café, me comentó el proyecto y me gustó. Y así decidí venir con mi hermano a formar parte del club”, detalla el jugador. Para él no es solo un equipo de fútbol: “Es muy lindo, porque al estar lejos de nuestro país, del pueblo, los amigos, la familia, es algo muy lindo que te une. Y compartimos mate, estamos con gente argentina. Es muy lindo”.

Agustín Álvarez, hermano de Julián, y Matías (Alejandro Higuera López/Infobae)
Agustín Álvarez, hermano de Julián, y Matías (Alejandro Higuera López/Infobae)

Un sentimiento que comparten muchos de los jugadores que forman el vestuario. Oziel, al que todos llaman Colo, es portero en el Club Argentino. “Me había llegado información del grupo, que era muy unido. Y tenía muchas ganas de ser parte del equipo. Vine un día a probar y, por suerte, me pude quedar”, explica. Y añade: “Yo me siento muy cómodo. El partido es como si estuviera en Argentina: viene mucha gente a verte, cantan canciones de cancha argentina”. Lucas, apodado Pollo, afirma: “Para mí es estar un poco más cerca de casa. Es algo hermoso, algo que a nosotros nos gusta mucho como argentinos, que es la pasión”.

Y Rubén, otro de los jugadores del Club Argentino, de origen español, recuerda: “Yo los conocí hace tres años, cuando se fundó el club, porque había jugado contra ellos. El año pasado hablé con los entrenadores y me dijeron de venir a probar; lo hice y me quedé”. La gente en las gradas fue lo que más le impresionó e hizo que quisiera jugar en el equipo. Además, también ha descubierto la diferencia que existe entre españoles y argentinos a la hora de ver el fútbol: “Ellos son mucho más intensos, sobre todo en entrenamientos. Yo, que vengo acostumbrado a jugar con españoles, al entrenar con ellos veo que son superintensos, superestrictos; hay mucha diferencia”.

Las costumbres argentinas se han instalado dentro del vestuario. Se escucha música argentina, cuarteto, tomamos mate y lo pasamos muy bien", asegura Agustín. Y añade Matías: “Entre semana comemos asado también”. Rubén, finalmente, destaca: “Yo he probado el mate y es cierto que a mí me parece superfuerte. No me gusta mucho, pero lo he bebido ya un par de veces y se puede beber”. Con el Club Argentino han conseguido traer a España una parte del Estadio Monumental o La Bombonera, una parte de esa esencia argentina, esa pasión con la que solo ellos saben vivir el fútbol.