Sting ya ha pagado a sus compañeros de The Police 700.000 euros, pero ellos piden varios millones: la batalla legal de una banda histórica

El cantante defiende ante los tribunales que al resto de miembros solo les corresponde parte de los ingresos por las ventas de “vinilos, CD y casetes” y no del ‘streaming’

Guardar
Imágenes de Gordon Sumner, más
Imágenes de Gordon Sumner, más conocido como 'Sting', exmiembro de 'The Police'. (REUTERS)

La separación de The Police marcó el final de una era para el rock británico. La banda, nacida en Londres en 1977, revolucionó el panorama musical con su fusión de rock y otros géneros musicales, dejando himnos como Roxanne, Every Little Thing She Does Is Magic y Message in a Bottle. Aunque el grupo vendió más de 75 millones de discos y se consagró con Synchronicity, su trabajo más aplaudido, los conflictos personales y creativos desembocaron en una ruptura definitiva tras su célebre gira de reunión en 2008.

Ahora, y a pesar de su vigencia, el legado musical de The Police se ha visto eclipsado por una intensa batalla legal entre sus miembros. Stewart Copeland y Andy Summers han demandado a Gordon Sumner, conocido mundialmente como Sting, por supuestos impagos relacionados con los derechos digitales del catálogo del grupo.

El equipo legal de Sting ha admitido en la audiencia que el artista “ha pagado más de 600.000 libras (unos 700.000 euros) a sus excompañeros desde que se inició el litigio”, en referencia a “ciertos pagos insuficientes” extendidos durante años. Sin embargo, los demandantes insisten en que la cifra recibida es solo una fracción de lo que les corresponde y señalan que “no se han añadido intereses al pago insuficiente histórico”.

De izquierda a derecha: Andy
De izquierda a derecha: Andy Summers, Sting y Stewart Copeland, miembros de 'The Police'.

Más de 9 millones de euros en juego

La disputa gira en torno a la interpretación de acuerdos internos alcanzados en 1977 y actualizados en 2016. Summers y Copeland argumentan que esos contratos les garantizan el 15 % de los ingresos por derechos de autor, incluidos los generados por streaming y descargas digitales. “El valor total de la demanda no es menos de 8 millones de libras (9,22 millones de euros) y será considerablemente mayor si se permite que el caso siga adelante”, expusieron los abogados de los músicos en la sesión del pasado miércoles.

Por su parte, la defensa de Sting sostiene que los pagos reclamados solo deberían aplicarse a la “manufactura de productos físicos” como vinilos y casetes. “No deberían recibir regalías por streaming y ventas digitales porque el acuerdo solo contempla pagos de la fabricación de discos”, argumentaba su equipo ante el juez Robert Graham Bright. Según los documentos presentados ante el Tribunal Superior de Inglaterra y Gales, Andy Summers y Stewart Copeland reclaman, entre otras cosas, “más de 2 millones de dólares (1,7 millones de euros)” en concepto de “honorarios de arreglista”.

La audiencia preliminar, celebrada en Londres y sin la presencia física de ningún miembro de la banda, concluirá este jueves. El juicio definitivo todavía no tiene fecha, pero la cantidad pendiente de resolución podría superar el millón de euros, según el recuento presentado por ambas partes.

Durante la trayectoria de The Police, la relación entre sus tres integrantes transitó siempre de la complicidad creativa al desencuentro. Aunque en 2007 lograron reunirse para una exitosa gira mundial, la reconciliación nunca fue completa y las heridas resurgieron con el paso de los años, especialmente tras la venta del catálogo de Sting a Universal Music Group en 2022, por un acuerdo que superó los 200 millones de dólares.

La canción narra la historia de un hombre que se enamora de una prostituta y le pide dejar su vida en la calle. El nombre “Roxanne” proviene de un personaje de la obra Cyrano de Bergerac.

Un juicio que afecta a toda la industria

A la espera de la sentencia, el caso podría sentar un precedente sobre la adaptación de viejos contratos musicales a la era digital. Los abogados de Summers y Copeland insisten: “El lenguaje de los acuerdos debe interpretarse a la luz de los cambios en la industria, donde el streaming ha reemplazado en gran parte la venta de vinilos, CD y casetes”.

Mientras tanto, el futuro de la relación entre los exmiembros de The Police parece tan incierto como el desenlace de la causa. Aunque la música de la banda sigue sonando en todo el mundo, los protagonistas de aquel fenómeno legendario ahora se encuentran enfrentados en los tribunales, con el reparto de los derechos de Every Breath You Take y otros clásicos en el centro de la disputa.