La trágica y emocionante historia real detrás de ‘Canción para dos’, la película musical de Hugh Jackman y Kate Hudson

El gran estreno de la semana en cines presenta a una pareja de músicos que se dedican a interpretar temas de Neil Diamond

Guardar
Hugh Jackman en Song Sung Blue

Canción para dos acaba de llegar a las salas españolas con Hugh Jackman y Kate Hudson en los papeles de Mike y Claire Sardina, el matrimonio detrás de Lightning and Thunder, una banda tributo a Neil Diamond que marcó a la escena musical de Wisconsin. La película, dirigida por Craig Brewer, traslada al espectador a la vida de esta pareja, mostrando cómo la música se convirtió en el motor de su relación y en un refugio frente a los desafíos. La interpretación de Jackman y Hudson da vida al vínculo que unió a los Sardina tanto en la tarima como fuera de ella, resaltando la fuerza y el significado que encontraron en cada canción.

La historia que inspira la película parte de la realidad: Mike y Claire Sardina formaron durante años el dúo Lightning and Thunder, construyendo su reputación en bares y festivales de Milwaukee. Su camino no fue sencillo. Tras sus inicios interpretando covers de clásicos pop por separado, un simple llamado telefónico —en el que Mike se presentó como Lightning y propuso a Claire ser su Thunder— dio origen a una alianza personal y artística que acabó cautivando al público local.

Al principio, la aceptación fue esquiva. El filme muestra cómo fueron abucheados en un bar de motociclistas en Chicago, episodio que ocurrió tal cual en su carrera. La perseverancia de la pareja los llevó a escenarios mayores, como el festival Summerfest y la Wisconsin State Fair, donde su estilo y carisma les permitieron consolidar una sólida base de seguidores. El momento decisivo llegó cuando cantaron Forever in Blue Jeans junto a Eddie Vedder en 1995, acto de apertura en un concierto de Pearl Jam que los posicionó definitivamente en la escena musical de la región.

Crédito: (YouTube/Focus Features)
Crédito: (YouTube/Focus Features)

Un accidente que lo cambió todo

La película, inspirada en el documental de Greg Kohs sobre los Sardina, recoge no solo el ascenso de la pareja, sino también los momentos más difíciles. El accidente de Claire en 1999, cuando fue atropellada y perdió parte de una pierna, supuso un punto de inflexión. Lejos de abandonar, la pareja se aferró a la música y al apoyo mutuo. En el filme, Jackman encarna la determinación de Mike, quien prometió estar a su lado en cualquier circunstancia: “Estaré a su lado. Seré sus brazos, sus piernas, sus oídos, su nariz, su boca. Haré todo por ella”, frase recogida del documental original.

Canción para dos no elude el periodo de depresión y crisis personal que vivió Claire tras el accidente. La película dramatiza su lucha contra la desesperación y el aislamiento, y muestra cómo, tras una etapa de hospitalización psiquiátrica, logró regresar a los escenarios. En el filme, Kate Hudson reproduce ese proceso de recuperación y la escena en la que Claire, desde una silla de ruedas o sentada ante un teclado que ni siquiera sabe tocar, decide volver a cantar. La fuerza de la música y el acompañamiento de Mike fueron determinantes para que Claire pudiera retomar su vida artística. Ya con una pierna protésica, Claire volvió a actuar y el dúo regresó a los festivales más emblemáticos de la zona. La película recoge el momento en que Hudson, en la piel de Claire, resume su experiencia: “El accidente me quitó la pierna, pero no debería haber dejado que me quitara el canto”. Esta frase condensa el mensaje de resiliencia que atraviesa toda la historia.

Hoy, Claire Sardina reside parte del año en Wisconsin, cerca de su hija, y el resto en Apache Junction, junto a su hijo en Phoenix. A sus 64 años, sigue sobre los escenarios, ahora como parte del dúo Thunder After Lightning con Toney Luciano, a quien define como su “Claire-giver”. Su repertorio abarca desde éxitos de Abba, Blondie y Patsy Cline hasta clásicos de Neil Diamond, que sigue escuchando y cantando en los momentos difíciles. “Cuando estoy de bajón o tensa, pongo la música de Neil Diamond. Canto Sweet Caroline y soy yo misma”, cuenta Claire, quien en 2008 llegó a conocer a Diamond en persona.

Después de más de dos décadas desde el accidente, Claire afirma: “No me siento así hoy. Es una forma de vida. Como quien debe lidiar con la diabetes y la insulina, yo lidio con quitarme la pierna por la noche”. Su testimonio y la película buscan inspirar a quienes han atravesado adversidades físicas o emocionales, transmitiendo la idea de que siempre es posible volver a empezar. Una historia que ahora es inmortalizada en la gran pantalla por los actores que mejor podrían haber encarnado a esta entrañable pareja.