Desde su creación a principios de la década de los setenta, Queen demostró su capacidad para dejar una profunda huella en el rock de la época. La propuesta de Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon fusionaba el virtuosismo vocal e instrumental con una gran teatralidad escénica y una creatividad difícil de igualar. Sin embargo, pese al éxito de discos como Queen, Queen II y Sheer Heart Attack, sería su álbum A Night at the Opera, y en concreto una de los temas de este trabajo, el que haría que la banda británica pasara a la historia.
Hablamos de Bohemian Rhapsody, un tema que desafió las convenciones musicales del momento y que, a pesar de que parte de la crítica la consideró como un disparate, su recepción por parte del público fue fulgurante. Durante nueve semanas seguidas, entre finales de octubre, la Navidad de 1975 y los primeros días del año siguiente, la canción se mantuvo en el primer puesto de las listas británicas junto con las de otros países como Australia, Canadá o Países Bajos.
En Estados Unidos, la pieza alcanzó la posición nueve, cifra notable para una canción de casi seis minutos de duración y de una estructura poco convencional para la industria radiofónica, responsable de popularizar las canciones del momento. Con todo, su éxito sostenido en otras partes del mundo logró cotas de éxito que parecían reservadas para The Beatles y poco más.
Cinco décadas después, Bohemian Rhapsody ha sido seleccionada reiteradamente como la mejor canción de Queen por medios como Billboard y Rolling Stone, tanto por críticos como por lectores. La canción, que fusiona balada, rock y ópera en menos de seis minutos, ha forjado su leyenda al margen de disputas iniciales sobre su valor artístico y para muchos, hoy es una de las mejores canciones del género que se han hecho nunca.
¿Cómo fue posible crear una composición de tal complejidad y personalidad? La canción nació en la mente de Freddie Mercury. La gestación de la canción comenzó en la intimidad del apartamento londinense del cantante. John Reid, mánager del grupo entre 1975 y 1978, relata a la BBC en el documental La historia de Bohemian Rhapsody cómo Mercury dio con las primeras notas: “En su habitación había un piano con velas sobre él, que estaba ubicado en la cabecera de la cama. Así que cuando Freddie se despertaba y quería tocar lo único que hacía era estirar el brazo. Creo que así empezó Bohemian Rhapsody, tocando al revés”.

Ensayos y más ensayos
La grabación se realizó en los estudios Rockfield de Gales en agosto de 1975. El desarrollo del tema supuso un auténtico desafío técnico y creativo para la banda. Roger Taylor explicaría que tuvieron que ser muy “pacientes”: “La canción tiene muchos espacios. Fue un poco confuso”. Brian May, por su parte, aseguraría que, en todo momento, siguieron la canción que ya estaba “en la cabeza de Freddie antes de empezar”.
Él, Mercury y Taylor ensayaron y grabaron sus partes durante jornadas de diez a doce horas diarias durante tres semanas. “Estábamos muy entusiasmados por ver hasta dónde podíamos llegar. Tuvimos suerte. Creamos una buena química en las voces”, comentaría este último. “Brian tiene una voz baja, Freddie tenía esa voz increíble e interminable, y yo podía hacerlo bien en los altos”. En cambio, el bajista, John Deacon, prefirió no participar en los arreglos vocales.

“¡Están muy locos!”
El reto, sin embargo, no terminaba con la grabación. Había que decidir si lanzar una canción tan extensa como sencillo. Reid optó por compartir el tema con amigos para testar su potencial, una prueba de la que se recuerda la tajante reacción de Elton John: “¡Están muy locos!”. Contra toda recomendación, Queen apostó por hacer de Bohemian Rhapsody su carta de presentación, impulsando su emisión en las radios de todo el país.
Paradójicamente, fue Mamma mia, del grupo sueco ABBA la canción que acabaría arrebatándole el primer puesto al himno de Queen como el más escuchado. “Nunca sospechamos que sacaríamos a Queen del top. El hecho de que las palabras mamma mía estuvieran incluidas también en Bohemian Rhapsody fue pura coincidencia”, aclara Bjorn Ulvaeus, miembro de ABBA, en declaraciones recogidas por la BBC.
Actualmente, esta es también la canción más escuchada de Queen y acumula miles de millones de reproducciones en las plataformas, lo que la convierte también en uno de los temas de la década de los setenta más escuchados de la actualidad. Además, la importancia de Bohemian Rhapsody queda también patente en que así se bautizó también a la película biopic sobre Freddie Mercury, que impulsaría una vez más el interés por su figura y por la de su ya legendaria banda.
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