Más zonas protegidas o inventarios de costas, fórmulas ecologistas para proteger los mares

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Madrid, 23 oct (EFE).- Aumentar las áreas marinas protegidas o diseñar inventarios de costas son fórmulas que, según sugieren expertos ambientales, el próximo Gobierno debería barajar entre sus planes climáticos para la conservación de mares y litorales.

El final de la legislatura ha abierto la puerta a un sinfín de interrogantes en el ámbito ecológico. Estos grupos se preguntan, por ejemplo, cuál será el enfoque político para proteger mares y costas ante el calentamiento y la acidificación oceánica, el incremento del nivel del mar o los cambios en la distribución de las especies.

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En declaraciones a EFE, la directora del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), Rosa Figueroa, considera que "la conservación de mares y costas nacionales debe ser una prioridad a largo plazo, sustentada en el conocimiento científico y una visión integral de los ecosistemas marinos".

"Para comprender cómo están cambiando nuestros mares, identificar amenazas y evaluar la eficacia de las medidas de conservación, necesitamos mantener y reforzar los programas de seguimiento científico a largo plazo", observa.

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Figueroa ve "imprescindible" disponer de "series históricas de datos, infraestructuras de observación y campañas oceanográficas periódicas".

También es prioritario "avanzar en la protección y restauración efectiva de los ecosistemas marinos, especialmente de aquellos más vulnerables o degradados".

"No se trata únicamente de ampliar la superficie protegida, sino de garantizar que las áreas marinas protegidas cuenten con planes de gestión adecuados, seguimiento científico y medidas que permitan comprobar su eficacia", apunta.

Hay más asuntos que inquietan. Está "la recuperación de hábitats esenciales para la biodiversidad marina"; la mejora de la evaluación y gestión de los impactos de las actividades humanas sobre el océano; mientras, "la pesca, el transporte marítimo, la contaminación o las distintas actividades desarrolladas en el litoral generan presiones que deben analizarse también de forma conjunta".

Por su parte, el decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Sigfrido Herráez, cree que en los últimos años se ha avanzado "bastante" en la protección de costas.

Herráez lamenta a EFE que "en muchas zonas, y ya sin remedio, hay una gran cantidad construída dentro del margen que ahora la Ley de Costas no permite; un construido consolidado y histórico porque hay edificios con cierto valor, incluso arquitectónico".

Recuerda que "el patrimonio natural es tan importante como el construido" y cree que sería útil elaborar "un inventario pormenorizado de las costas -incluyendo faros, elementos naturales, piedras, arbolados- por parte de especialistas a fin de contar con "un dibujo muy claro de lo que no puede avasallarse".

Para la responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, Marta Martín-Borregón, "se deben seguir aumentando las áreas marinas protegidas, las reservas marinas, para detener la degradación de las costas y aumentar la resiliencia frente al cambio climático y a los eventos meteorológicos extremos".

Ese grupo aboga por "protección real, que genere un aumento de la biodiversidad y mejore todo el entorno, todos los ecosistemas y hábitats presentes en la zona y que generen beneficios para la pesca".

Entre las prioridades climáticas, Martín-Borregón menciona "el fomento de la pesca artesanal, de bajo impacto ambiental, y que además tiene un alto valor social, con la pesca artesanal como pilar clave para la biodiversidad y la salud".

Desde Oceana, la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a la conservación del océano, instan al futuro Ejecutivo a proteger "al menos el 30 % del espacio marino español para 2030, garantizando una gestión eficaz de las áreas marinas protegidas", clave para recuperar hábitats y especies.

Abogan por "declarar áreas marinas estrictamente protegidas (sin actividades extractivas) que abarquen al menos el 10 % de las aguas nacionales", así como "defender y aplicar" la Política Pesquera Común en aras de la sostenibilidad y viabilidad de la pesca a largo plazo.

Oceana ve urgente "acabar con la sobrepesca, que reduce la productividad del mar y aumenta la vulnerabilidad del sector ante crisis económicas y climáticas" y llama a "acelerar la transición hacia una pesca de bajo impacto y terminar con la pesca ilegal", una de las mayores amenazas para los ecosistemas marinos. EFE

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