Alberto Donaire corta la única oreja de la primera del Zapato de Oro de Arnedo (La Rioja)

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Luis Ruiz

Arnedo (La Rioja), 27 sep (EFE).- El novillero riojano Alberto Donaire cortó este domingo la única oreja en la primera de la 51ª Feria de las Novilladas del Zapato de Oro de Arnedo, en la que se lidiaron reses de Los Maños.

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Alberto Donaire cortó la primera oreja de la feria con el primero, con el que estuvo muy templado y toreando con limpieza en el capote. A la salida de un quite por chicuelinas, fue volteado.

El de Calahorra, brindó al torero arnedano Diego Urdiales y dejó siempre el mando en la embestida, obligando con gajo, al principio de la faena, alternando pitones y siempre firme. Faena bien estructurada en muy poco terreno de la plaza y, al final, dejó una estocada arriba, con lo que consiguió la primera oreja de la feria.

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El segundo, para Tomás González, de Teruel, fue silenciado. Estuvo aseado con el capote. Decidido y con temple, aunque falto de encaje fue el inicio, siempre con el pitón derecho. Frío fue lo firmado con el pitón izquierdo. Siempre, falto de colocación, abusó del toreo por las afueras. Para colmo, no mató bien. Silencio

Silencio para Salvador Herrero, que sustituyó al titular, Javier López Peregrino, en un tercero muy tardo en la embestida y sin entregarse. El salmantino lo probó por el derecho sin llegar a la grada.

Se lo pensaba mucho el de Los Maños antes de embestir y, con él, el novillero dio pases de uno en uno entre los que se pudo entresacar alguno de mérito, en una faena muy intermitente, donde no faltaron los enganchones. Pinchazo hondo, que fue suficiente. Silencio

El cuarto novillo, 'Beduino', se le pegó mucho en varas a Donaire, quien trazó una faena a base de colocación y temple, lo que sirvió para corregir cierta brusquedad del de Los Maños. Sujetó al novillo cuando quiso irse.

Fue una faena de detalles sueltos por ambos pitones, sin terminar de romper y que, finalmente, fue a menos. Desafortunado con la espada, se le dio un silencio tras aviso.

El quinto, un novillo deslucido, con el que Tomás González también fue silenciado. Como en su primero, el de Teruel dio pases, sin más, aprovechando el viaje y sin someter. Faena plana, sin alma, en la que nunca se fajó con su adversario. Demasiados pases con escaso fondo. El público acabó invitando al turolense a que finalizase la pelea con un ejemplar que, a la postre, quiso irse. Estocada contraria y silencio.

El sexto, el más cuajado de la tarde y aplaudido de salida, por serie, fue 'Gaviota', que recibió un largo puyazo, que puso a prueba y, luego, puso a prueba a la cuadrilla, en banderillas. Exigió firmeza, por peligroso, y Salvador Herrero lo intentó por los dos pitones, sin volverle la cara en momento alguno, dejando pases, incompletos, pero donde surgió la emoción.

El de Los Maños protestó en cada pase, desplegando todo un abanico de aviesas intenciones. Una fea estocada fue el desenlace y el de Salamanca recibió palmas en su despedida.

Ficha del festejo

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Lidiados novillos de Los Maños, correctos de presentación; el primero, distraído y de empuje justo; el segundo, encastado, repetidor y aplaudido en el arrastre; el tercero muy tardo en la embestida y sin entregarse; el cuarto, distraído y con complicaciones; el quinto, deslucido; y el sexto, aplaudido de salida y muy peligroso.

Alberto Donaire, de Calahorra: oreja y silencio tras aviso.

Tomás González, de Alcorisa (Teruel): silencio y silencio.

Salvador Herrero, de Salamanca: silencio y palmas.

Un cuarto de plaza en el 'Arnedo Arena'.

Se guardó un minuto de silencio tras el paseíllo, en recuerdo de Ángel Beriaín, autor del pasodoble Arnedo Taurio, fallecido el pasado mes de mayo. EFE

lrg/pmg/ess

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