Yolancris rescata el espíritu romántico de Ofelia con flores que brotan de cada tejido

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Inmaculada Tapia

Madrid, 18 sep (EFE).- Yolancris rescata la imagen de Ofelia de las manos de William Shakespeare y se la arrebata a Hamlet para plasmar el amor por las flores de este personaje de trágico final sobre una costura preciosista, elegante y meticulosa de la que nace jardín botánico en cada puntada donde el plisado es uno de los hilos conductores.

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La belleza efímera de las flores tiene voluntad de permanencia en cada diseño sujeta a cada a cada pieza para convertirse en la esencia de una "feminidad contemporánea", ha destallado a EFE Yolanda Pérez, directora creativa de Yolancris que ha cerrado este viernes la semana de desfiles de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid en la Universidad Nebrija con el flamenco de Las Migas de telón de fondo.

En esta ocasión, Pérez utiliza el blanco y los plisados Fortuny como hilo conductor, de prendas en las que los talles y bajos abullonados ofrecen estructura.

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Las flores trabajadas de diferentes maneras desde lentejuelas multicolores a otras elaboradas en rafia, o en 3D. La organza de seda es uno más de los tejidos sobre los que las borda "rematando el canto para que no se deshilache"; en tafetán aparecen mucho más románticas y de estilo decadente, y las que incorpora en aplicaciones tridimensionales aportan profundidad.

"Hay mucho color y a mi me cuesta", advierte la diseñadora que ha cedido a verdes y amarillos pastel, marfiles, varios rosas empolvado "que da ese punto romántico de Ofelia", además de lavandas y azules acuarelados en una gama tan suave que parecen desvanecerse.

En cada diseño se superponen, crean volúmenes, el tejido es la tierra sobre la que se cultivan y cobran vida incluso donde aparecen estampadas como ilustración.

Llama la atención un vestido sin costuras con una espalda que parece flotar. La diseñadora ha intentado eliminar el corsé para sustentar los diseños "no me gusta comprimir", y a pesar de que las faldas se arman con crinolinas también hay vestidos columna, faldas lápiz y siluetas trapecio.

La creadora enseña uno de sus ases en la manga, un tejido de antiguo que guardaba en el almacén con estampado de amapolas que confecciona como vestido con una vertiginosa abertura lateral en la falda.

"Lo hago habitualmente, compro telas que me gustan y espero hasta que les llega el momento y el de esta ha llegado con esta colección".

Deja las piezas más solemnes para el final con diseños en blanco y negro pura costura, con escote palabra de honor, muy plisados y muy estructurados con crinolina que les da volumen y movimiento.

Una colección clásica y femenina, que cierra con abrigo de tul completamente bordado y no falta el tradicional caftán que siempre incorpora a sus colecciones sin pinzas donde todo que a escondido.

it/aam

(foto)

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