Maison Mesa monta una fiesta de tecno cañí con diseños que visten del aperitivo a la noche

Guardar

Madrid, 18 sep (EFE).- Maison Mesa desarrolla su espíritu para la fiesta con una colección alegre, jovial, un tránsito a la diversión desde el aperitivo hasta la noche en la que no hay tregua, con prendas que van modificando sus siluetas y colores para adaptarse a cada momento del día.

Con 'Last Dance at the Grand Hotel', Juan Carlos Mesa ha llenado de energía positiva a primera hora de la mañana el claustro de la Universidad Nebrija donde este viernes se clausura Mercedes-Benz Fashion Week Madrid.

PUBLICIDAD

"Es una colección emocional", ha explicado a EFE el diseñador que ha comenzado la celebración de los diez años de su firma con una retrospectiva de su trayectoria en el Museo del Automóvil y la Moda de Málaga antes de llegar a la pasarela madrileña.

"Nunca miro hacia atrás, pero esta exposición fundamentalmente lo que me ha recordado han sido momentos en los que hemos disfrutado, en los que he tenido cerca a mi madre, a mi bisabuela, a mi abuela, a mi tía, a mis modistas de toda la vida", ha señalado el diseñador a EFE que ha querido reflejar en sus prendas esos momentos de disfrute entorno al baile.

PUBLICIDAD

Y nada mejor para bailar que lucir un vestuario donde los volúmenes "te dejen libre, no te atrapan, marcan la silueta pero no te oprimen" y lo refleja en vestidos amplios, fluidos y pantalones de pernera extragrande, además de en blusones que apoya en blancos, verde agua, coral y celestes.

Mesa pone en marcha la teoría de la libertad del cuero con prendas de algodón para comenzar el día, que va sofisticando con bordados sobre popelín, tafetas de seda y jacquard bordado con hilo dorado y el tejido que más le gusta, el plumeti, pero también se deja llevar por el denim, la primera vez que lo incluye en una colección, en trajes de chaqueta con la vuelta hacia arriba que permite recordar el tejido del que están hechos.

Las gabardinas con mucho color, para esos días donde las tormentas de verano se hacen presentes, cubren prendas con bordados en pedrería y camisas transparentes.

En esa atmósfera de fiesta, la noche llega y para esa hora del día compone prendas de noche con lentejuelas en crepés, canutillos, los dorados ponen luz a la noche, aunque no se resiste a incluir dos diseños en negro "que representan muy bien el final de fiesta" y la elegancia tradicional que rompe con sugerentes transparencias laterales de principio a fin del vestido.

Frágiles y traslucidos para captar todos los haces de luz de la mañana a la noche son los pendientes que he hecho con vidrio soplado la artesana Susana Martín, con la que Mesa ha colaborado en esta ocasión. EFE

(foto)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD