Gran tarde, con indulto incluido, en Alcalá de Henares y desmedido triunfalismo en 'Sanse'

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Madrid, 30 ago (EFE).- Los diestros Diego Urdiales, Javier Cortés, que indultó un toro, y Víctor Hernández pusieron el broche triunfal a la feria de Alcalá de Henares (Madrid) con una gran tarde de toros, y Sebastián Castella y José María Manzanares salieron también a hombros en San Sebastián de los Reyes, en una tarde de desmedido triunfalismo y de lleno total en los tendidos.

Pero desde el punto de vista taurino, lo más importante ocurrió sobre el ruedo de la ciudad complutense, donde Diego Urdiales, primero, sentó cátedra con una faena que aunó pureza, hondura y toreo de muchos quilates, que le sirvieron para cortar dos orejas. El cuarto fue más deslucido y al riojano le faltó tino con el acero.

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Luego, Javier Cortés, que sustituía a Alejandro Talavante y anduvo por encima de su primer toro, hilvanó una soberbia faena al quinto, un extraordinario ejemplar de Julio de la Puerta al que acabó indultando después de exhibir su mejor toreo y volver dejar claro que es uno de los diestros a tener en cuenta.

Y Víctor Hernández no se quedó atrás y logró una oreja de cada toro de su lote por sendas faenas en las que la pureza y valor a carta cabal lo presidieron todo.

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Con media entrada en los tendidos, de lidiaron seis toros de Julio de la Puerta, desiguales de presentación y juego, entre los que destacó el quinto, de nombre Rosador, que fue indultado. Diego Urdiales (dos orejas y silencio tras aviso); Javier Cortés (ovación y dos orejas y rabo simbólicos); Víctor Hernández (oreja en ambos).

El cartel fuerte de la feria de San Sebastián de los Reyes dejó la buena noticia del llenazo que hubo en los tendidos y otra, más tibia, el del triunfo extremadamente amable de Sebastián Castella y José María Manzanares.

El francés paseó tres orejas por dos faenas correctas que contaron sobremanera con el calor de los amables tendidos, y algo parecido con Manzanares, que paseó el doble trofeo del tercero por una labor más compuesta que profunda.

Morante, por su parte, apenas pasó de los detalles con un primero que se acabó enseguida y optó por abreviar ante el deslucido cuarto ante el enfado de parte del respetable, que en buena parte llenaron los tendidos del coso madrileño por su presencia.

Con lleno total en los tendidos, se lidiaron cuatro toros de Juan Pedro Domecq y dos (4º y 6º) de Álvaro Núñez, justos de presentación y de dispar comportamiento. Morante de la Puebla (silencio y división de opiniones); Sebastián Castella (oreja y dos orejas); José María Manzanares (dos orejas y palmas en la despedida). EFE

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