Desaloja su hotel rural en El Tiemblo (Ávila) con las llamas a pocos kilómetros

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Madrid, 24 jul (EFE).- La propietaria de un hotel rural en el municipio de El Tiemblo, en la provincia de Ávila, desalojó el establecimiento este jueves por la noche, después de contemplar durante la tarde una lluvia de pavesas del tamaño de una mano y las llamas a una distancia de pocos kilómetros.

"Anoche, cuando la Guardia Civil desalojó El Tiemblo, decidimos que lo más lógico era irse sin esperar a que viniesen a evacuarnos", ha explicado este viernes a EFE Laura Ortiz, dueña del alojamiento El arca de Noé, situado en el paraje natural de Puente Nuevo, próximo al río Alberche, al pantano de San Juan y a la Comunidad de Madrid.

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Ortiz ha detallado que anoche tenía cinco de las seis habitaciones ocupadas, pero se vieron obligados a sacar a los huéspedes. Todo ocurrió entre las 22:00 y las 23:30 horas.

Durante toda la tarde, "llovieron del cielo pavesas del tamaño de una mano". Estaban apagadas. Eran cenizas. Sin embargo, desde el hotel no podían apreciar el humo.

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Al marcharse por la carretera, pudo ver las llamas a lo lejos en la montaña, a unos tres o cuatro kilómetros de distancia.

"En estos momentos, solo hay una vía de salida abierta en una carretera, por Cebreros y Robledo de Chavela; lo demás está todo cortado y, encima, acaban de desalojar Chapinería, Navas del Rey y Colmenar del Arroyo, en Madrid" por los incendios, ha agregado.

Ha mostrado su estupor por que "el fuego ha entrado en El Castañar de El Tiemblo", un bosque milenario que se encuentra en la Reserva Natural del Valle de Iruelas.

Se ha mostrado muy preocupada por la situación. "Pinta muy mal porque ha cambiado el viento, que ayer soplaba hacia el suroeste y hoy va de cara al hotel", ha indicado Ortiz.

"Tenemos por delante unas horas críticas", ha subrayado. "Han mandado unos retenes, que están cortando unos árboles" en las proximidades del establecimiento, ha añadido.

Enfrente del establecimiento de hospedaje, hay una central hidroeléctrica de Naturgy. "Supongo que la van a intentar proteger lo máximo posible porque como llegue ahí puede ser un desastre", ha apuntado.

El problema, a su juicio, es que en la zona hay urbanizaciones con muchas viviendas y espacios de alto valor ecológico y "no hay medios" suficientes para combatir el fuego.

Ortiz se encuentra ahora en la localidad madrileña de Manzanares El Real, su lugar de residencia, y solo tiene acceso a una cámara que le permite ver el jardín de su hotel. EFE

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