Santiago de Compostela, 26 may (EFE).- La ciudadana francesa Delphine Watieaux ha llegado este martes a la Plaza del Obradoiro tras concluir el Camino de Santiago para visibilizar el linfedema, la enfermedad de hinchazón de las articulaciones que sufre y que afecta también a los niños.
Watieaux, que justo hoy cumple 50 años, ha asegurado a EFE que con su iniciativa ha querido demostrar que "la enfermedad no gana" y que una persona discapacitada "puede ir al fin del mundo, cada uno a su ritmo, incluso si no se hacen 30 o 40 kilómetros cada día".
PUBLICIDAD
La francesa, diagnosticada de linfedema hace ocho años tras sufrir un cáncer, y que tiene una gran hinchazón en las piernas, ha caminado en 6 días los 114 kilómetros que separan Santiago de la localidad lucense de Sarria y en las próximas cuatro jornadas recorrerá los otros 82 que distan entre la capital de Galicia y Fisterra.
El recorrido se acompaña de una campaña de recaudación de fondos para financiar acciones concretas en favor de los niños con linfedema primario para mejorar la intervención temprana respecto a la enfermedad y la calidad de vida de los pequeños y sus familias.
PUBLICIDAD
"Cuando se detecta tempranamente es una enfermedad con la que se puede vivir", afirma Watieaux, que es además portavoz de la asociación francesa Vivre Mieux le Lymphoedème (AVML).
La francesa y su acompañante fueron recibidos en la plaza del Obradoiro por María Araújo Rey, trabajadora social de la Asociación Galega de Linfedema, quien ha destacado a EFE la importancia de visibilizar la enfermedad ya que "es muy poco conocida y a día de hoy todavía es considerada una enfermedad rara".
PUBLICIDAD
El linfedema aparece cuando el sistema linfático, que elimina los productos de desecho, no funciona bien y estos se quedan atascados, lo que provoca una inflamación de las piernas o de los brazos.
Puede tratarse de un linfedema primario, con el que se nace y suele tener un componente genético; o secundario, que puede surgir a raíz de un cáncer debido a que la radioterapia quema los ganglios linfáticos.
PUBLICIDAD
"Si no se diagnostica a tiempo y no se trata de forma adecuada puede dar lugar a una incapacitación o una discapacidad, aunque no se reconoce la discapacidad en las personas con linfedema", lamenta Araújo, que pide "mayor investigación" y que "se conozca la enfermedad para que haya una empatía entre los profesionales sanitarios y nos ayuden a tener una mejor vida -ha dicho-".
El linfedema a día de hoy no tiene cura y, aunque existen diferentes tratamientos y cirugías, "no hay nada que lo elimine", ha apuntado la trabajadora social.
PUBLICIDAD
El tratamiento denominado "conservador" consiste en una parte de fisioterapia, para un drenaje linfático manual, la aplicación de prendas de compresión adaptadas a cada persona, la nutrición y el ejercicio.
"Todo esto no se cubre ni al 50 % por parte de la sanidad pública y es un coste muy elevado para las familias, y todavía más para los niños, ya que necesitan nuevas prendas de compresión al crecer", ha explicado.
PUBLICIDAD
Araújo, además, ha asegurado que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas a nivel mundial tiene una patología linfática, aunque "no hay estudios claros de cuántas personas sufren linfedema".
En este sentido, ha lamentado que cuando se trata de uno secundario en "muchos casos se codifica la patología inicial, como puede ser un cáncer, pero no el linfedema, con lo cual se queda en el limbo". EFE
PUBLICIDAD
(foto)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La familia de Luis Portero quiere recurrir el tercer grado al exjefe de ETA que ordenó su asesinato

El PSOE descarta un adelanto electoral y que PNV pueda firmar un moción de censura con Vox
Maíllo apunta a que las elecciones generales "serán en 2027, pero antes de las municipales"

Urtasun inaugura en el Arqueológico una muestra donde "cultura y ciencia van de la mano"
El PP acusa a los socios del PSOE de "comerse la corrupción" de Sánchez para que "no gobierne" Feijóo: "Son integristas"



