La madre de Lucas acusa a su pareja de obligarla a ocultar su muerte con un cuchillo

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Almería, 9 abr (EFE).- La madre de Lucas, el niño de cuatro años muerto de forma violenta en Garrucha (Almería), ha asegurado ante la jueza instructora que su pareja sentimental ocultó la muerte del menor, la amenazó con un cuchillo, la dejó encerrada y la obligó a trasladar el cadáver hasta la playa para fabricar una coartada.

En una extensa declaración judicial, a la que ha tenido acceso EFE, Bárbara Ysmar B.O. ha relatado que el pasado 3 de diciembre se marchó a trabajar a un kiosco sobre las 10:00 horas, dejando al niño en casa al cuidado de su actual pareja, Juan David R.C., creyendo que el pequeño padecía unos simples cólicos y gases.

La mujer sostiene que regresó a su domicilio en torno a las 13:00 horas con la intención de prepararle una infusión de manzanilla. Al llegar, encontró al menor acostado en la cama, mirando hacia la pared, mientras el investigado estaba en el baño. "Me dijo que lo había acostado porque tenía sueño y que no lo despertara", señala la declaración. Sin embargo, al acercarse, comprobó que el niño no reaccionaba y estaba muerto.

Según su testimonio, al intentar pedir ayuda y llamar a una ambulancia, su pareja reaccionó con violencia, le arrebató el teléfono móvil, la empujó contra la cama y la llamó "loca", insistiendo en que el menor solo estaba dormido. El hombre practicó maniobras de reanimación al menor antes de amenazarla esgrimiendo un gran cuchillo y dejarla encerrada en la habitación.

El relato de Bárbara Ysmar B.O. describe un posterior secuestro forzoso hacia la costa. El investigado le ordenó coger al niño para "ir a caminar a la playa". Según dijo, fue él mismo quien arropó el cadáver, lo cargó en brazos y la obligó a acompañarle bajo la amenaza del arma blanca, de la que se habría deshecho tirándola a un contenedor durante el trayecto a pie.

Una vez en la playa, Juan David R.C la obligó a grabar un mensaje de voz para el abuelo del niño. Posteriormente, él mismo tomó el control del teléfono para enviar mensajes al padre de la investigada fingiendo que ella había desaparecido.

Después, según el testimonio de la mujer, le robó el terminal y se marchó, dejándola paralizada y sola junto al cuerpo de su hijo. La madre asegura que se desmayó en el búnker que hay en la playa por una taquicardia y que, al despertar de noche, caminó hasta un establecimiento para pedir ayuda y acudir a la Guardia Civil.

Según el informe forense sobre la muerte del menor, conocido ayer, Lucas falleció a causa de un shock hemorrágico provocado por un "traumatismo abdominal violento". EFE

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