Fermín Cabanillas
Los Corrales (Sevilla), 6 abr (EFE).- Tras ser una referencia mundial de la música en español en los años 80 y 90, Ana Reverte encontró la tranquilidad que anhelaba en su pueblo, Los Corrales (Sevilla), donde gestiona un complejo turístico y expone los cuadros salidos de sus manos, y donde vive “tranquila y serena”.
A sus 74 años, concede a EFE una de las pocas entrevistas que ha dado en los últimos años. Ha grabado algunas canciones, pero no se plantea sacar un nuevo disco. La conocida como ‘Reina de las colombianas’ grabó más de treinta discos en su carrera y en el complejo turístico que lleva su nombre en el pueblo se pueden ver sus discos de oro y platino, en parte gracias a haber ganado el festival de la OTI en 1993 con la canción ‘Enamorarse’, compuesta por Alejandro Abad y Josep Llobell.
Ana Reverte es una vecina más de los 4.000 habitantes de este pueblo a 109 kilómetros de Sevilla capital, y vive en una loma que fue comprando poco a poco hace más de 30 años para levantar su complejo turístico, con un picadero y un parque de viviendas prefabricadas donde se han instalado, sobre todo, británicos que buscan la tranquilidad del campo español en su madurez, con un paisaje dominado por olivos hasta donde alcanza la vista.
A la hora de valorar su estado actual, asegura que se encuentra “feliz, con algunas goteras”, pero recuerda que pasó por una importante enfermedad, de modo que todo lo demás “es calderilla”. Rememora que no tenía aún 18 años cuando tuvo que emigrar a Barcelona para ayudar a la familia: “Me quedé para ayudar a mi casa, a mis padres y a mis hermanos”, y comenzó una nueva vida en Cataluña, integrada de tal forma que incluso en lo más alto de su carrera se creía que era catalana.
Siendo la mayor de cinco hermanos, se tuvo que poner a trabajar para ayudar en casa y se instaló en la Ciudad Condal con sus abuelos, por lo que no es extraño que le tenga “muchísimo cariño a Cataluña”, donde vivió 20 años y donde un día se acercó a ver las actuaciones que se hacían en la Casa de Andalucía de Terrassa y la pusieron “casi en volandas en el escenario”. Fue su primera actuación en tierras catalanas, y cambió su vida.
“Yo no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, a entrevistas, discos, televisiones, a otra forma de vida”, pero asegura que no piensa en esa etapa con vértigo, sino en una época que le hizo “mucho bien”.
Por eso, preguntada por la relación de Cataluña con otras regiones españolas, dice que da “mucha pena” y que son “los políticos los que han hecho que dos pueblos estén enfrentados, cuando tienen que ser compañeros por narices”.
Un vistazo a una de las salas de su complejo turístico permite contemplar una perspectiva de otra forma que tiene de entender el arte. Ana Reverte siempre tuvo la pintura como una forma de expresarse, y ha llegado a pintar más de 400 cuadros.
De hecho, recuperar la pintura fue buena parte de la ayuda que tuvo para volver a tener ganas de pelear tras su enfermedad, e incluso tuvo que dejar los pinceles cuando la música copaba todo su tiempo.
Ahora, recurre a “nunca se dice que de este agua no beberé” para hablar de la posibilidad de grabar un nuevo disco, y cita al productor sevillano Domi Serralbo, con el que ha grabado dos temas, y del que dice que está tan empeñado en grabar con ella que llevó “todos sus bártulos” a su casa de Los Corrales.
Con todo, a punto de cumplir 75 años, se define como “una mujer madura, pero tranquila, serena, mucho más serena que antes”, y con la idea fija de seguir en su pueblo, donde encontró la calma que no tenía cuando era cantante 24 horas al día. EFE
fcs/fs/jdm
(Foto) (Vídeo)
Últimas Noticias
El BOE publica la declaración de Eibar (Guipúzcoa) como Lugar de Memoria Democrática
Montero defiende sus mensajes de apoyo a Ábalos porque eran "entre compañeros" de partido y están "sacados de contexto"


