Zaragoza, 4 abr (EFE).- El entrenador del Real Zaragoza, David Navarro, ha destacado la importancia del encuentro que jugará el equipo este domingo (21.00 horas) ante el Mirandés, penúltimo clasificado en LaLiga Hypermotion y un rival directo en la pugna por la salvación: "No vamos a una fiesta, vamos a una final".
En una rueda de prensa, el técnico aragonés ha avisado este sábado de que su próximo adversario va "a exigir mucho" a los blanquillos, pues se trata de un rival que le genera "mucho respeto porque la tabla no indica el fútbol que tiene" y que cuenta con jugadores jóvenes "tremendamente atrevidos".
Para Navarro, el conjunto burgalés "juega como un equipo grande", tiene la capacidad de generar "muchísimo peligro" en el ataque, es "muy agresivo" a la hora de presionar y tiene efectivos que se podrán ver en Primera División "en poco tiempo".
Por ello, ha considerado que hay que estar preparados "para sufrir" durante el encuentro y ha recalcado: "No vamos a una fiesta, vamos a una final".
Al respecto, ha destacado que, si el Zaragoza quiere alcanzar la meta de los 48-50 puntos, los que estarán en juego este domingo en el Ibercaja Estadio "son tres más" que la escuadra aragonesa necesita.
En otro aspecto en el que se ha detenido el técnico blanquillo es en el hecho de que el rival haya contado con 48 horas más que el Zaragoza para descansar y preparar el duelo, ya que el Mirandés jugó el martes y el conjunto blanquiazul lo hizo el jueves.
Algo que, a juicio de Navarro, es "una barbaridad" y "un error mayúsculo", que ha entendido que "no va a volver a suceder".
Sobre esta cuestión, ha señalado que el equipo llegará "fatigado, seguro", por lo que ha avanzado que será el aspecto físico el que condicionará la alineación y el planteamiento.
También se ha referido, en concreto, a Hugo Pinilla, que se perdió el anterior partido contra el Leganés por una gastroenteritis y que, ahora, si evoluciona de una manera normal, podría salir de partida el domingo.
Y acerca de Francho Serrano, baja indefinida por sus problemas en la rodilla, ha informado de que habrá que estar pendiente de la evolución del tratamiento, aunque ha apostillado que "va a ser difícil" que llegue al duelo contra el Córdoba, la semana que viene. EFE


