El caso que enfrenta a Florian Rama, acusado del homicidio de Soufian Mahra en Salceda de Caselas hace cinco años, ha estado marcado por la detención del sospechoso en el Reino Unido, tras varios años de investigación. La familia Mahra ha insistido en que existen pruebas materiales y testimoniales que vinculan solidamente a Rama con los hechos, instando a que se imponga la máxima condena contemplada por la ley en casos de asesinato.
Según detalló el medio que cubre el juicio celebrado en la Audiencia de Pontevedra, la hermana de la víctima, Iham Mahra, manifestó que la familia mantiene la esperanza de que el tribunal esclarezca los detalles de lo ocurrido la noche del crimen y determine responsabilidades. Las declaraciones de Mahra a las puertas del juzgado subrayaron la importancia de que se haga justicia y se evite la impunidad en torno al caso de su hermano. Expresó que la expectativa de la familia reside en la solicitud de la Fiscalía de una pena de 25 años de prisión para el acusado, a quien señala por un presunto delito de asesinato con alevosía.
El medio consignó que entre los elementos presentados por la acusación se incluyen registros de ADN, datos extraídos de telefonía que ubican a Rama en el lugar y la hora del incidente, así como diversos testimonios que, según la parte acusadora, corroboran la versión de los hechos. Iham Mahra insistió en que el proceso judicial permitirá exponer al tribunal la existencia de estas pruebas, fundamentales para sostener la acusación.
En las declaraciones reproducidas por la prensa, la hermana de Soufian Mahra recordó que su hermano solo tenía 25 años cuando lo mataron y que había elaborado múltiples proyectos personales y profesionales, truncados como consecuencia del episodio violento. Reconoció que la espera de este proceso judicial ha resultado cargada de ansiedad para la familia.
El escrito de acusación al que tuvo acceso el medio describe que los hechos se desencadenaron sobre las 4:50 de la madrugada, cuando Soufian Mahra se encontraba junto a algunos amigos en la terraza del bar La Parchita, en Salceda de Caselas. El acusado, Florian Rama, habría reaccionado de modo agresivo ante un supuesto derrame de bebida, exigiendo explicaciones a la víctima. La situación escaló cuando Rama empujó a Mahra, iniciando un forcejeo que continuó en dirección al edificio del ayuntamiento local.
Durante el trayecto, y según el relato sostenido por la acusación, la víctima cayó al suelo, momento en el que el atacante habría extraído un cuchillo de forma sorpresiva y apuñalado a Mahra en tres ocasiones, alcanzando zonas vitales del cuerpo. Rama habría huido del lugar inmediatamente después del ataque, mientras que Mahra intentó perseguirle durante unos metros, aunque terminó desplomado en un banco situado frente al consistorio y falleció por una hemorragia causada por las heridas.
Dentro del relato recabado por el medio, Iham Mahra insistió en que su hermano optó por una conducta conciliadora antes del ataque, incluso ofreciendo invitar a una consumición para aplacar el conflicto. “Siempre fue una persona pacífica y no se merecía lo que ocurrió”, afirmó ante los medios, al recordar cómo avanzó la disputa en el interior y exterior del local.
En la primera jornada del juicio, la acusación detalló que la huida del sospechoso supuso un desafío para las autoridades durante la fase de investigación, prolongando la detención durante casi cinco años hasta su localización en territorio británico, de donde fue extraditado para responder ante la justicia española. Varios aspectos del proceso se centran ahora en la evaluación de las pruebas técnicas y los testimonios previstos a lo largo de las próximas sesiones del juicio.
La familia de la víctima permanece pendiente del desarrollo del juicio, convencida de que la acumulación de pruebas resultará determinante para que el tribunal disponga una condena ajustada a la gravedad del caso. Según publicó el medio, los allegados de Soufian Mahra consideran imprescindible que el caso sirva para depurar todas las responsabilidades derivadas del asesinato y honrar la memoria del joven fallecido.


