Valladolid, 19 mar (EFE).- El presidente del Partido Popular en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, abrirá el próximo miércoles con Vox la ronda de negociaciones para facilitar su investidura como presidente de la Junta, mientras que al resto de partidos con representación parlamentaria los ha convocado para el jueves.
Mañueco ha remitido en la tarde de este jueves una convocatoria a cada uno de los partidos que han obtenido representación en las Cortes de Castilla y León tras las elecciones del pasado 15 de marzo con el objetivo de iniciar una "primera ronda de diálogo", según ha informado el PP en nota de prensa.
Las reuniones, que se celebrarán en sede parlamentaria, arrancarán con Vox, formación a la que ha citado a las 11:00 del miércoles 25 de marzo. Y continuarán el jueves con Soria Ya, a las 11:00; Por Ávila, a las 12:30; y UPL, a las 16:00, de modo que será el PSOE el que cerrará los encuentros a las 17:30.
El PP recuerda que, como fuerza más votada en las elecciones del pasado domingo en las que obtuvo 33 procuradores frente a los 30 del PSOE, Vox 14, UPL 3, Soria Ya 1 y Por Ávila, le corresponde abrir este proceso de "diálogo" para "impulsar el trabajo de esta legislatura".
“Ahora más que nunca, a cada uno de nosotros nos corresponde, desde nuestras responsabilidades, responder a las demandas de la sociedad y poner nuestro esfuerzo y dedicación al servicio de los castellanos y leoneses”, ha señalado el presidente en funciones en la convocatoria enviada a los candidatos.
Alfonso Fernández Mañueco, que este viernes presidirá la reunión de la junta directiva del PP en Castilla y León para analizar los resultados electorales y abordar las negociaciones para conformar gobierno, anunció en la noche electoral que iba a "hablar" con todos los partidos para conformar un "gobierno para todos".
Sin embargo, el líder popular ya avanzó su veto a cualquier acuerdo con el PSOE, lo que encamina el futuro de Castilla y León a un acuerdo de gobernabilidad con Vox, aún por definir, mientras Mañueco insiste en que prefiere gobernar en solitario con apoyos puntuales externos. EFE


