Fiscalía pide ampliar la autopsia para precisar la acción última de la muerte del niño de Garrucha (Almería)

El Ministerio Público solicitó nuevas diligencias forenses para determinar cómo se produjo el fallecimiento del menor, analizar lesiones previas y establecer si existieron episodios de violencia continuada, además de revisar su historial clínico y tratamientos recibidos

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El Ministerio Público dirigió su atención a episodios de violencia continuada al examinar el caso del menor fallecido en Garrucha, Almería, solicitando a la autoridad judicial una revisión completa de su historial clínico y de los tratamientos médicos administrados. Esta petición se enmarca dentro de las nuevas diligencias solicitadas para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del niño. De acuerdo con información publicada por Europa Press, la Fiscalía requirió la ampliación de la autopsia inicial, la cual ya había determinado que el niño experimentó un shock hipovolémico y un desgarro hepático, lesiones que resultaron mortales en las horas que siguieron a los hechos ocurridos el 3 de diciembre.

El escrito presentado por el Ministerio Fiscal ante el titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera, detalla la necesidad de que los médicos forenses precisen la “acción directa o última” responsable del fallecimiento del menor. Según informó Europa Press, la Fiscalía también solicitó examinar varias lesiones anteriores halladas en el cuerpo, buscando, en la medida de lo posible, establecer la fecha y el mecanismo que las provocó para determinar si existió maltrato continuado.

En ese contexto, la Fiscalía propuso que se autorice el acceso a todo el historial médico del menor con el fin de comparar el seguimiento sanitario recibido y las posibles lesiones observadas por profesionales de la salud antes del suceso fatal. Además, pidió a los forenses valorar la compatibilidad entre el supuesto tratamiento proporcionado por la madre y su pareja sentimental al niño y las lesiones detectadas en el cadáver, así como su relación con el desenlace.

La defensa del investigado J.D.R.C. argumentó ante el tribunal que el menor pudo haber sufrido un “masaje abdominal vigoroso de curandero” aplicado reiteradamente, con el objetivo de mitigar un dolor abdominal, lo que, en opinión de la defensa, podría explicar las lesiones hepáticas. Esta tesis formó parte del recurso de reforma presentado por la defensa tras la negativa del juzgado, el 22 de enero, a la práctica de ciertas diligencias solicitadas por la representación legal del investigado.

La fiscalía, según publicó Europa Press, fundamentó su posición en los indicios recogidos hasta el momento y mencionó una sentencia dictada el 20 de octubre de 2025, que condenaba previamente a J.D.R.C. por malos tratos en el ámbito familiar. Esta resolución judicial le prohibía mantener cualquier tipo de comunicación o acercamiento tanto con la coacusada, identificada como B.Y.B.O., como con su hijo Lucas. Pese a ello, el Ministerio Público señaló que los tres continuaron compartiendo una habitación alquilada en Garrucha, mientras en el resto de la vivienda residían otras personas ajenas al núcleo familiar.

La investigación, de acuerdo con Europa Press, no descarta que se produjeran episodios reiterados de maltrato físico al menor en presencia de su madre, desde la fecha de la sentencia o incluso antes. El Ministerio Público expuso como posible que, durante la mañana del 3 de diciembre, el investigado propinara numerosos golpes al niño en la zona abdominal de manera consciente, mientras la madre no intervino para evitarlo. Esos golpes habrían provocado el shock hipovolémico y el desgarro hepático que causaron la muerte.

La cronología de los hechos indica que, ya fallecido el menor, ambos investigados habrían trasladado el cuerpo hacia las 17:00 horas desde el domicilio hasta los restos de un búnker ubicado en una playa a las afueras de Garrucha, en dirección a Mojácar. Las fuerzas de seguridad localizaron allí el cuerpo alrededor de las 23:00 horas del mismo día.

El Ministerio Fiscal, en espera del avance en la valoración jurídica del caso, consideró que los hechos podrían constituir delitos tales como quebrantamiento de condena, malos tratos habituales y asesinato, según consignó Europa Press. La investigación se mantiene a la espera de los resultados ampliados de la autopsia y de la revisión exhaustiva del historial clínico del menor para definir con mayor exactitud la naturaleza de los hechos que rodearon su fallecimiento.