Daniela Maier arrasa en Livigno y se proclama nueva campeona olímpica de skicross

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Livigno (Italia), 20 feb (EFE).- La alemana Daniela Maier se proclamó nueva campeona olímpica de skicross al ganar, con enorme autoridad, la prueba de esa disciplina del freestyle (esquí acrobático) de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) que se disputó este viernes en Livigno.

Maier, de 29 años, bronce hace cuatro en los Juegos de Pekín y que también había capturado ese metal el año pasado en los Mundiales de Engadin (Suiza), se impuso por delante de la suiza Fanny Smith, medallista de plata, y de la sueca Sandra Naeslund, a la que sucedió en el historial de la prueba y que concluyó tercera este viernes en Livigno.

La alemana arrasó en el circuito del Snow Park de Livigno, de 1.190 metros de longitud, con un desnivel de 154 y 50 elementos, en el que dominó todas las rondas.

Fue primera en la de octavos, en la de cuartos y en la semifinal, en la que relegó al segundo puesto a la francesa Marielle Berger, que pasaría junto a ella a la ronda decisiva de las mejores cuatro y se tuvo que conformar con el cuarto puesto de una prueba en la que la suiza Talina Gantenbein ganó la final pequeña y acabó en la quinta posición.

Naeslund, de 29, cuádruple campeona del mundo -una de ellas en los Mundiales de Sierra Nevada 2017 (Granada)- que defendía título, también se había impuesto en todas sus instancias, salvo en la decisiva última.

En semifinales, la sueca fue primera -al igual que en las dos rondas previas- y entró en la final junto a Fanny Smith -bronce en las dos ediciones anteriores de los Juegos-, triple oro mundial y que hace nueve años fue subcampeona del mundo a los pies del Pico Veleta. Pero a la hora de la verdad, la superó la helvética.

Por delante de ambas cruzó la meta la esta vez imbatible Maier, que inicialmente había sido cuarta en la final de los Juegos de Pekín, en los que Smith, tercera, había recibido una tarjeta amarilla; por lo que se le retiró el bronce, que se le otorgó a la alemana. Aunque la posterior apelación de la helvética dio lugar a un lio burocrático entre la FIS (Federación Internacional de Esquí) y el Comité Olímpico Internacional (COI) que se resolvió de forma salomónica: ambas acabaron compartiendo tercer puesto y trofeo.

Esta vez no hubo dudas. Fanny celebró su plata y Alemania festejó a Maier como nueva campeona olímpica de la disciplina. EFE