'Génova' avala que Guardiola pida al PSOE una abstención para ser investida porque el PP prefiere gobernar en solitario

Tras el rechazo inicial de los socialistas a facilitar la investidura en Extremadura, el Partido Popular subraya su preferencia por liderar sin socios y advierte que, ante la falta de apoyos, tendrá que analizar alternativas con otras fuerzas

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El ejemplo de Cantabria, donde el Partido Popular logró gobernar sin formar coalición con Vox gracias a la abstención del Partido Regionalista de Cantabria liderado por Miguel Ángel Revilla, se ha citado desde la cúpula del PP como precedente para la situación actual en Extremadura. Con este antecedente en mente, el PP ha reafirmado su preferencia por encabezar un gobierno en solitario en la región, una postura que ha originado presiones hacia el Partido Socialista para que se abstenga en la votación de investidura y así evite que la formación de extrema derecha entre en el ejecutivo regional. Según informó el medio, la dirección nacional del PP, desde su sede en Génova, ha avalado que su candidata en Extremadura, María Guardiola, solicite oficialmente la abstención socialista, argumentando que su partido prioriza la autonomía en el gobierno antes que la cesión de poder a otros partidos.

De acuerdo con el reporte publicado, fuentes del PP señalaron que “preferimos gobiernos en solitario antes que entregar poder a otros partidos” y subrayaron que Guardiola mantiene como primera opción gobernar sin socios. En ese sentido, el Partido Popular nacional recordó que en la campaña, el PSOE se presentó como muro frente a la ultraderecha y consideró que ahora debería ser “consecuente” facilitando la investidura con su abstención, dado que esta postura evitaría la entrada de Vox en el ejecutivo, detalló el medio.

En contraste, desde la Asamblea de Extremadura, la portavoz del Grupo Socialista, Piedad Álvarez, descartó expresamente la abstención del PSOE y defendió que su formación representa “la alternativa al PP” y “nunca” asumirá el papel de “muleta de la derecha y la extrema derecha”. Según consignó el medio, Álvarez sostuvo que el Partido Socialista no considerará ser parte de un acuerdo que termine sustanciando una administración liderada por el PP, lo que dificulta la estrategia de Guardiola.

Por otra parte, el alcalde socialista de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, introdujo ciertos matices en el discurso socialista. Rodríguez Osuna manifestó apertura a entablar conversaciones con Guardiola si prospera un fracaso en la investidura promovida junto a Vox, con la finalidad de destrabar la “parálisis” institucional que afecta a la comunidad, según publicó el medio. Este posicionamiento, aunque limitado y condicionado, abre la puerta a futuras negociaciones entre socialistas y populares si fracasan las primeras tentativas de formar gobierno.

El Partido Popular, según agregó la publicación, sigue centralizando el proceso negociador a través de su estructura regional en Extremadura, aunque reconoce la importancia de definir una estrategia que evite la repetición electoral. “Repetir las elecciones en Extremadura no sería deseable”, valoraron fuentes del PP nacional, dadas las previsiones de que unos nuevos comicios no modificarían de manera significativa la actual distribución de escaños en el Parlamento autonómico. Así lo confirmaron después de que Vox, por voz de su secretario general Ignacio Garriga, comunicara un “no rotundo” a la investidura de Guardiola si el acuerdo no incorpora la ejecución de políticas propias de Vox con garantías.

El medio reportó que, ante la negativa socialista, la única vía que queda disponible para el PP es iniciar contactos con Vox y negociar posibles apoyos a cambio de concesiones políticas o administrativas. En este sentido, fuentes nacionales del PP reconocieron que la posibilidad de sumar a Vox en la ecuación contemplaría posibles asientos en los consejos de gobierno, ya que “ni Vox ni PSOE pretenden abstenerse a cambio de nada”. El equipo dirigente de Alberto Núñez Feijóo consideró también que postergar las negociaciones por parte de Vox supone una “mala noticia”, dado que el escenario se complica y reduce las opciones de desbloquear la investidura.

Fuentes de la dirección nacional del PP destacaron que, aunque su preferencia sigue inclinándose por una administración en solitario, el rechazo del PSOE obliga a examinar otras alternativas en la negociación política autonómica. “La única opción posibilista es analizar el contexto con Vox en cada comunidad autónoma”, subrayaron las mismas fuentes citadas por el medio, dejando claro que entregarán carteras solo si resulta imprescindible para sumar los apoyos parlamentarios necesarios.

El escenario generado coloca a Extremadura ante la incertidumbre sobre la composición definitiva de su gobierno autonómico, dependiendo principalmente de la flexibilidad en las posturas tanto del Partido Socialista como de Vox. Desde el PP extremeño se mantiene la postura de preferir gestionar la región sin comprometer la autonomía que representa un gobierno monocolor, mientras las demás fuerzas reiteran públicamente las condiciones ineludibles para facilitar la gobernabilidad. Las próximas acciones de Mercedes Guardiola marcarán el pulso de las negociaciones, mientras el PSOE sostiene su negativa y Vox mantiene en suspenso su colaboración, reveló la información del medio.