El amigo del acusado por el 'crimen de Halloween': "Pensé que había perdido el conocimiento"

El relato de uno de los presentes en la trágica noche detalla momentos previos al suceso, describe el ambiente tenso entre los implicados y aporta escenas clave captadas por cámaras dentro del bar, según lo declarado durante el proceso judicial

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Mientras se reproducían los videos procedentes de las cámaras de seguridad que documentaron los instantes críticos dentro del bar, los testimonios de los presentes durante la sesión judicial contribuyeron a reconstruir los momentos exactos en que la tensión desembocó en un enfrentamiento físico. Tal como consignó el medio Europa Press desde la sección 2ª de la Audiencia Provincial de Murcia, uno de los amigos del acusado, quien estuvo junto a él la noche de los hechos, detalló de manera minuciosa cómo se desenvolvieron las discusiones y el posterior altercado que culminó en la muerte de un hombre, hecho que motivó el denominado ‘crimen de Halloween’.

Según indicó Europa Press en su cobertura sobre el segundo día del juicio, el testigo expuso que inicialmente sostenía una conversación privada con su amigo, el acusado, dentro del establecimiento. Durante ese intercambio, la víctima, a quien aseguró no conocer previamente, se integró en el diálogo. Relató que la nueva presencia resultó en una dinámica incómoda, ya que, a su entender, el fallecido “no paraba de hablar y empezó a ponerse pesado”. Conforme avanzó la noche, esa incomodidad se incrementó cuando, según el testimonio recogido por Europa Press, el fallecido comenzó a insultar de manera reiterada a la camarera del local, acción por la que el testigo intervino, recriminándole varias veces, debido a la relación de amistad que mantenía con la trabajadora.

Las imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad —difundidas durante la audiencia, de acuerdo con Europa Press— aportan escenas en las que se observa el desarrollo de los hechos en el interior del bar. El registro visual permitió mostrar cómo la camarera acompañó a la víctima hacia la calle, movimiento que, según el relato del testigo, tuvo como propósito enseñarle un coche y no expulsarlo del local, contrario a lo declarado por el acusado. Pocos minutos después, la camarera regresó al bar en estado de disgusto, situación que ella confirmó durante su propia declaración, recogida también por Europa Press.

Durante el juicio, el testigo señaló que el ambiente se tornó más tenso cuando la víctima se ausentó hacia el baño por quince minutos para luego, en palabras del mismo, salir “desencajado”. En ese punto, aseguró que hubo una propuesta por parte del fallecido para llevar la pelea a la calle, oferta que fue rechazada. Detalló que surgió un forcejeo entre ambos y que el acusado se interpuso en el intento de calmar la situación. “Como pude, me entró el nervio, le di un empujón y se cayó”, relató el testigo acerca de esos momentos. Describió cómo el fallecido, tras levantarse, volvió a caer antes de incorporarse nuevamente y, al subirse la camiseta, se evidenció sangre antes de desplomarse definitivamente. Según la declaración recogida por Europa Press, no visualizó en ningún momento la presencia de la navaja.

El relato prosiguió con los acontecimientos posteriores a la agresión. Europa Press reportó que el acusado salió del bar en la furgoneta de trabajo. Durante el trayecto, su amigo lo alcanzó en un semáforo, donde este último expresó una mezcla de desconcierto y alarma: “Me voy, no sé qué ha pasado”, manifestó, afirmando después un “no sé” o “creo que lo he matado” al encontrarse con su amigo. El testigo resaltó que, debido a su nerviosismo, no recuerda su respuesta exacta ni tampoco algún comentario del acusado acerca del uso de la navaja a baja altura, punto que el acusado sí habría planteado en su declaración de la jornada previa.

Europa Press señaló que, según la apreciación del testigo, ver a la víctima en el suelo no implicaba necesariamente que estuviera muerta. Únicamente cuando observó la herida sangrante tras levantarse la camiseta, pensó: “le ha pinchado”, aunque seguía creyendo que el afectado solo había perdido el conocimiento. Añadió que en sus palabras, el comportamiento del fallecido esa noche era diferente al habitual, describiéndolo como alterado y con la mirada encendida, rasgo que nunca había observado de tal modo.

La jornada incluyó, además, la declaración de la camarera, tanto amiga del acusado como del testigo, quien aclaró que la intervención del procesado en la pelea obedeció a una petición directa suya. “Se metió en la pelea porque se lo pedí”, declaró delante del tribunal y de acuerdo con la reconstrucción de Europa Press. Insistió en que, desde su perspectiva, el conflicto físico no tenía relación con su amigo y que, de no habérselo solicitado, este no hubiese participado. Agregó que ahora considera que “no tendría que haberle dicho nada”. La misma testigo explicó a la sala judicial que, contrario a lo que el acusado manifestó en su declaración anterior —cuando aseguró que llevaba mucho tiempo sin consumir alcohol—, esa noche había bebido cerveza con alcohol en el local.

En su intervención, la camarera manifestó no recordar con precisión las palabras que la víctima le dirigió, aunque insistió en que no fueron frases agradables. Declaró que durante la pelea no percibió amenazas explícitas ni advertencias de violencia por parte de quienes protagonizaban la trifulca. Europa Press señaló que en la audiencia se abordaron detalles diversos sobre el comportamiento y los estados anímicos de los implicados reforzando el carácter tenso y confuso del episodio.

El análisis de lo grabado por las cámaras de seguridad aportó secuencias clave para el caso. En ellas se observa el instante en que la víctima cae inerte tras la pelea, así como las repetidas ocasiones en las que el acusado cruzó junto al cuerpo en el suelo antes de abandonar el recinto. Otra información revisada durante el juicio fue la procedencia de la navaja implicada; el testigo sostuvo que el procesado le indicó que la llevaba consigo para partir panecillos del trabajo, aunque el fiscal apuntó que el acusado también habría justificado la tenencia por motivos de inseguridad, refiriéndose a su carácter miedoso.

La reconstrucción de los hechos por parte de las personas presentes, junto con las pruebas audiovisuales y las indagatorias de la Fiscalía, contribuyeron a conformar la panorámica judicial sobre los momentos previos, el ambiente y el desarrollo del suceso investigado, abordando las actuaciones y percepciones de cada involucrado tal como fue presentado por Europa Press.