Comienza este lunes en Burgos el juicio con jurado por la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado

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La Audiencia de Burgos acoge desde este lunes, 2 de febrero, el juicio con jurado popular por la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado, fallecido el 24 de febrero de 2024 al recibir un puñetazo en pleno rostro tras identificarse como vallisoletano mientras participaba en una despedida de soltero en la capital burgalesa.

"Salió una noche a una despedida de soltero y un golpe terrible, en un segundo, acabó con su vida y con la nuestra", es el recuerdo que la familia de Sergio Delgado rememora todos los días, en palabras de su hermana Carla, respecto de aquella fatídica madrugada.

La Fiscalía y la acusación particular se presentan con las peticiones de 12 y 20 años de cárcel, respectivamente, por un delito, por el mismo orden, de homicidio doloso y de asesinato.

Los padres de la víctima, Paco Delgado y Txus Franco, y la hija de éstos, Carla, comparecieron el pasado martes en Valladolid ante los medios de comunicación para volver a reclamar una vez más Justicia con mayúsculas y pedir al tribunal sentenciador "seriedad, rigor y humanidad" a través de una sentencia ajustada a la "gravedad de los hechos".

La hermana del fallecido, quien llevó todo el peso del acto, tan solo interrumpido en muy breves ocasiones por su padre y solo al final con participación también de la madre, esta última sin poder reprimir el llanto, aprovechó para subrayar que Sergio encontró hace dos años la muerte de forma "violenta y gratuita", sin sentido alguno, cuando aquella noche se encontraba en Burgos capital de fiesta con otros cuatro amigos mientras celebraban la despedida de soltero de uno de ellos.

Fue en un momento dado, sobre las 00.30 horas de aquella madrugada cuando otro joven, J.L.N.I, de 25 años, le preguntó de dónde era y, supuestamente, al comunicarle la víctima que de Pucela, le propinó un puñetazo en el rostro que le hizo caer de espaldas, golpeándose en la zona occipital, lo que le produjo la muerte casi en el acto a causa del edema cerebral y microhemorragias a nivel de tronco encéfalo.

Para Carla, lo ocurrido tiene que servir de ejemplo de que un asesinato no puede quedar sin consecuencias. "Mi hermano tenía toda la vida por delante que le arrancaron en un segundo. No merecía quedar reducido a una mera estadística o a una noticia de sucesos. Sergio no es un número y no vamos a parar hasta que su vida sea respetada como se merece", espetó Carla, en todo momento haciendo gala de una gran serenidad y contención y a cuya intervención se sumó también su padre para precisar que "no fue fruto de una discusión, fue solo un segundo y plas".

Sobre el proceso judicial que da comienzo este lunes en Burgos, escenario de los hechos, la hermana de la víctima reconoció que supone un nuevo trago "y un desgaste muy fuerte" para la familia, aunque todos ellos lo asumen y afrontan con el único propósito de honrar la memoria de Sergio y lograr un fallo ajustado a derecho.

Lo que sí tienen claro los Delgado Franco es que el conocimiento de la técnica del Muai Thai por parte del encausado tendrá que ser aplicada como agravante en este caso para obtener la máxima condena posible, algo que, como así advirtió Paco Delgado, padre del fallecido, jamás podrá compensar todo el dolor que sufren desde el día de los hechos. "¿Cómo valora la sentencia la vida de mi hijo?, cualquier sentencia va a ser poco", añadía el progenitor de Sergio.