Sabalenka y Rybakina, rivalidad histórica en la gran final del Abierto de Australia

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Edurne Morillo

Melbourne (Australia), 31 ene (EFE).- La final femenina del Abierto de Australia 2026 enfrenta a dos de las jugadoras más poderosas y consistentes del circuito: Aryna Sabalenka y Elena Rybakina, un duelo que reedita una de las rivalidades históricas del tenis femenino, marcada por partidos intensos de alta velocidad y márgenes mínimos.

Sabalenka llega como número uno del mundo y como gran referencia en pista dura. La bielorrusa disputa su cuarta final consecutiva en Melbourne, un logro reservado a figuras históricas del tenis, mientras que su juego se basa en una potencia descomunal desde el fondo de la pista, una devolución agresiva y una mentalidad cada vez más sólida en los momentos decisivos.

En esta edición del torneo, Sabalenka ha mostrado un nivel altísimo, avanzando a la final sin ceder un solo set. Su servicio ha sido uno de los más eficaces del campeonato, y su capacidad para dominar los intercambios desde el resto le ha permitido imponer su ritmo ante rivales de primer nivel.

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Del otro lado de la red estará Elena Rybakina, campeona de Wimbledon 2022, quinta cabeza de serie y una de las jugadoras más temidas por la contundencia de su saque y la limpieza de sus golpes planos. La kazaja ha tenido un recorrido igualmente sólido en Melbourne, demostrando sangre fría en momentos clave y una notable eficiencia en los desempates.

Rybakina destaca por su capacidad para acortar puntos y por la facilidad con la que genera golpes ganadores desde ambos lados. Cuando su primer servicio funciona, se convierte en una rival extremadamente difícil de quebrar. En esta edición ha vencido a oponentes de alto calibre, consolidando su candidatura al título con actuaciones de gran autoridad.

El historial entre ambas jugadoras refleja una rivalidad pareja y en constante evolución. Sabalenka lidera los enfrentamientos directos por un estrecho margen, con ocho victorias frente a seis de Rybakina. Sin embargo, la kazaja ha logrado imponerse en varios de los duelos más recientes, especialmente en superficies rápidas.

El antecedente más recordado entre ambas es la final del Abierto de Australia 2023. En aquel partido, Rybakina se llevó el primer set, pero Sabalenka reaccionó con fuerza y terminó remontando para ganar en tres mangas. Ese encuentro marcó el inicio de una rivalidad de alto perfil en las grandes citas del calendario.

Desde entonces, se han enfrentado en torneos WTA 1000 y en eventos de máxima categoría, con partidos muy disputados que suelen definirse por pequeños detalles. La tendencia reciente sugiere que cada cruce entre ellas es una batalla abierta, sin una dominadora clara.

En lo táctico, la final promete ser un choque de estilos similares, centrados en la agresividad y la iniciativa. Ambas buscan controlar los puntos desde el primer golpe, reducir la duración de los intercambios y presionar con devoluciones profundas. La eficacia al servicio será un factor clave para inclinar la balanza.

Sabalenka suele destacar por su intensidad en la devolución y por su capacidad para castigar segundos servicios. Rybakina, en cambio, basa gran parte de su ventaja en un saque muy difícil de neutralizar y en su precisión para cerrar puntos rápidamente. La gestión de los 'tie-breaks' y de las oportunidades de quiebre será determinante.

Más allá del aspecto técnico, la final simboliza el presente del tenis femenino: potencia, velocidad, físico y mentalidad competitiva al más alto nivel. Ambas jugadoras llegan en plena madurez deportiva, con títulos importantes en su palmarés y la ambición de consolidar su lugar entre las grandes figuras de la era actual.

Si la final de 2023 fue un adelanto de esta rivalidad, la edición de 2026 promete un nuevo capítulo. EFE