Madrid, 30 ene (EFE).- La Real Federación Taurina de España y la Unión de Federaciones Taurinas de Aficionados de España han pedido al Ministerio de Juventud e Infancia que desista de su intención de impedir la entrada de menores a corridas de toros y que deje a las familias decir sobre la formación de sus hijos.
En un comunicado, las entidades que agrupan a asociaciones, peñas y clubes taurinos expresan "su total desaprobación" con la decisión de no permitir la entrada a menores a eventos donde se ejerza violencia contra animales a través de la reforma de la Ley de protección integral a la infancia y adolescencia frente a la violencia (LOPIVI).
"Considerando que es un ataque a la presencia de menores a los toros, al mismo tiempo recordamos al referido ministerio que la regulación de asistencia y participación de menores en festejos taurinos es competencia de las comunidades autónomas", argumentan.
Recuerdan que la tauromaquia es Patrimonio Cultural Inmaterial y que la asistencia de menores a los espectáculos taurinos "ha venido siendo regulada principalmente por la comunidades donde la tauromaquia forma parte de la tradición y señas de identidad de sus pueblos".
"Limitar la presencia de menores en los espectáculo taurinos va en contra de una tradición ancestral, que ha pasado de padres a hijos, de abuelos a nietos, que han transmitido a lo largo del tiempo a los niños y adolescente los valores de esta inigualable fiesta", concluyen.
El departamento de Sira Rego propone en esa reforma legislativa, que ya ha enviado a todos los ministerios de cara a su aprobación en el Consejo de Ministros, que no se permita ni la participación ni la asistencia de los menores en actividades, eventos o espectáculos en los que se ejerza violencia contra los animales.
La exposición de motivos recoge que "las actividades en las que esté presente la violencia conllevan riesgos significativos para la vida y la integridad física y psíquica, que puede afectar especialmente a las personas menores de edad".
Respecto a los riesgos psicológicos, "la exposición temprana a la violencia puede desensibilizar a los menores de edad frente al sufrimiento ajeno, afectando negativamente el desarrollo de la empatía, normalizando la violencia como una forma de entretenimiento, influenciando la percepción de las personas menores de edad sobre la resolución de conflictos y el uso de la fuerza", añade la propuesta de reforma legislativa. EFE

