Pekín, 31 ene (EFECOM).- China calificó este viernes de "objetivo y justo" el fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que dio la razón a Pekín en su disputa contra Estados Unidos por los créditos fiscales a la producción de vehículos eléctricos y proyectos de energías limpias.
En un comunicado, el Ministerio de Comercio chino señaló que el panel de solución de diferencias de la OMC concluyó que las medidas estadounidenses vulneran las normas del organismo, rechazó el argumento de Washington de que los subsidios estaban justificados por motivos de "moral pública" y ordenó a Estados Unidos retirar las ayudas en cuestión.
Pekín expresó su respaldo a la decisión y afirmó que espera que la parte estadounidense "respete el fallo del panel, acate las normas de la OMC y adopte las medidas oportunas para corregir sus prácticas erróneas", con el fin de preservar el orden económico y comercial internacional y favorecer un desarrollo "estable y ordenado" del comercio mundial.
China subrayó asimismo que se considera "firme defensora" del sistema multilateral de comercio y "guardiana" de las reglas de la OMC, y reiteró su oposición a políticas que, a su juicio, distorsionan el comercio internacional mediante subsidios discriminatorios.
El fallo responde a una reclamación presentada por China en marzo de 2024 contra determinados créditos fiscales contemplados en la Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos, que incentivaban la producción nacional de vehículos eléctricos, baterías y equipos para energías renovables como paneles solares y turbinas eólicas.
Según el panel, esas ayudas estaban condicionadas al uso de productos fabricados en Estados Unidos, lo que contraviene compromisos asumidos por Washington en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), el Acuerdo sobre Medidas en materia de Inversiones relacionadas con el Comercio (TRIMS) y el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias (SCM).
Inicialmente, la reclamación china también incluía los créditos fiscales a la compra de vehículos eléctricos en el mercado estadounidense, aunque Pekín retiró esa parte del caso después de que Washington eliminara esas ayudas en julio de 2025.
La disputa se enmarca en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre ambas potencias, especialmente en sectores considerados estratégicos como el del vehículo eléctrico, las baterías y las energías limpias, en un momento en el que Estados Unidos y la Unión Europea han reforzado medidas de apoyo a su industria para reducir la dependencia de proveedores extranjeros. EFECOM

