Condenado a nueve años por la muerte de un dj con una bala perdida en una fiesta en Málaga durante el Covid

Un tribunal ha ratificado la pena contra el responsable que, tras efectuar disparos dentro de una vivienda durante una celebración clandestina, causó la muerte de un pinchadiscos y ahora deberá cumplir la condena fijada por la justicia

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Durante la revisión de los hechos, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) consideró que la identificación del autor, realizada por un testigo protegido y corroborada por la policía, resultó clave para sostener la condena. Según reportó el medio, durante el registro vehicular vinculado al acusado, se localizó un chaleco que lo vinculaba con la organización motera conocida como los “Hells Angels”. Esta evidencia se sumó a la localización de un arma ilícita en su domicilio y a los testimonios aportados sobre lo sucedido en la celebración clandestina.

La sentencia ratificada condena al acusado a nueve años de prisión por su implicación en la muerte del pinchadiscos en una fiesta privada en Marbella durante la vigencia de las restricciones sanitarias por el Covid-19 en marzo de 2021. De acuerdo con El País, la defensa intentó revertir la resolución previa del tribunal malagueño, pero el TSJA desestimó todos los motivos presentados, confirmando tanto los hechos probados como las penas asignadas por homicidio imprudente y tenencia ilícita de arma de guerra.

Según detalló El País, la fiesta se organizó en una vivienda de Marbella pese a la prohibición de reuniones por la pandemia y en ella participaron más de treinta y cinco personas. Las actividades incluyeron música a alto volumen a cargo de un dj, la presencia de bebidas alcohólicas y un ambiente festivo obviando las restricciones. A primeras horas de la madrugada, el acusado, junto a otros individuos en una de las zonas reservadas, empuñó un arma de fuego con el fin de llamar la atención, según recoge la sentencia. El arma utilizada —una pistola de calibre nueve milímetros parabellum, cuyo modelo y marca no se lograron identificar— se disparó en tres ocasiones apuntando al techo, aunque en un momento se encasquilló.

Una de las balas, después de rebotar en el techo, impactó en el cuello del dj y le seccionó la vena yugular derecha. El informe judicial señala que esto provocó una hemorragia severa y posterior shock hipovolémico, lo que causó la muerte del pinchadiscos de forma rápida. El medio explica que, tras el incidente, los asistentes al evento abandonaron el lugar apresuradamente, prestando solo ayuda momentánea una persona que utilizó una toalla para intentar detener la hemorragia y pidió auxilio, aunque nadie más colaboró o esperó a los servicios de emergencia. Incluso los organizadores y el propio acusado se marcharon del sitio.

El registro policial en el domicilio del condenado halló elementos adicionales incriminatorios. Entre ellos, unas llaves de una caja fuerte situada en el dormitorio que ocupaba el acusado. Dentro de esa caja se encontraron las llaves de una moto acuática, en la que, tras un falso fondo, se localizó una pistola de calibre nueve milímetros corto. El tribunal calificó esta arma como de guerra y mencionó su tenencia ilícita por carecer de número de serie, lo que agravó la situación penal del acusado.

La sentencia original dictada por la Audiencia de Málaga estableció cuatro años de prisión por homicidio imprudente y otros cinco por tenencia ilícita de arma de guerra. Además de la pena privativa de libertad, se impuso al condenado la obligación de abonar 30.000 euros al hermano de la víctima y 60.000 euros a la madre en concepto de indemnización por responsabilidad civil derivada de los hechos.

El recurso de apelación presentado por el condenado argumentaba, entre otros puntos, dudas sobre la fiabilidad del testigo que lo identificó y sobre la supuesta pertenencia del acusado a una banda criminal. El TSJA descartó estos planteamientos y consideró acreditadas tanto la presencia del acusado como las circunstancias en que se produjo el disparo mortal y la posterior conducta negligente del autor de los hechos.

El proceso judicial, que se inició a raíz de este suceso durante la pandemia, ilustró, según consignó El País, el impacto de las reuniones clandestinas en el contexto de emergencia sanitaria, así como el riesgo añadido del uso imprudente de armas de fuego en espacios privados y concurridos. El fallo del TSJA reafirma la condena y rechaza nuevos recursos sobre los hechos que ocurrieron en la vivienda de Marbella.