
El inspector de los Bombers de la Generalitat, Claudi Gallardo, relacionó el siniestro ferroviario de Gelida con un desprendimiento de tierra provocado por el temporal que afecta a Cataluña, indicando que la evacuación de los pasajeros concluyó tras más de una hora de labores, tiempo en el que realizaron el rescate de una persona que había quedado atrapada. Tras este suceso, Junts per Catalunya solicitó la comparecencia urgente del ministro de Transportes, Óscar Puente, en el Congreso, sumando presión al gobierno por la gestión del servicio ferroviario Rodalíes en la comunidad.
Según publicó Europa Press, el accidente ocurrió en la línea R4 de Rodalíes durante la noche, a la altura del tramo entre Sant Sadurní d'Anoia y Gelida, en la provincia de Barcelona, como consecuencia de la caída de un muro de contención. La formación Junts también demandó la presencia inmediata en el Parlamento de Cataluña de Silvia Paneque, consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, argumentando “la crisis de Rodalíes, la mala gestión de la crisis ferroviaria y el colapso de las infraestructuras en Cataluña”.
El balance del accidente difundido por Protecció Civil, a través de un mensaje en la red social X recogido por Europa Press, informó que el suceso dejó como resultado la muerte de un maquinista en prácticas y un total de 37 heridos: cinco de carácter grave, seis menos graves y 26 con lesiones leves.
La intervención de los servicios de emergencia comenzó tras registrarse el desprendimiento, el cual, según el inspector Claudi Gallardo, se atribuye al temporal que había afectado a la zona. La operación de emergencia se prolongó debido a la necesidad de rescatar a una persona atrapada en el convoy, y todos los pasajeros fueron desalojados tras completar el procedimiento de seguridad.
El contexto que rodea este accidente refuerza la demanda de explicaciones por parte de las autoridades del sector de transportes, en un momento de creciente preocupación por la situación de los servicios ferroviarios en Cataluña. El comunicado de Junts per Catalunya subraya la existencia de “una crisis de Rodalíes” que, de acuerdo con la formación política, se manifiesta en la gestión de los incidentes y en el deterioro de las infraestructuras ferroviarias.
La presión sobre el Gobierno, y en particular sobre el titular de Transportes, Óscar Puente, se incrementa debido a la sucesión de incidentes en la red ferroviaria. Recientemente, otro accidente de tren generó conmoción en la localidad de Adamuz, en Córdoba, con un saldo de más de 40 fallecidos. En ese hecho, un tren de la compañía Iryo descarriló e invadió la vía contraria, coincidiendo con el paso de un tren Alvia, lo que derivó en una colisión entre ambos convoyes.
El accidente en Gelida suma un nuevo episodio crítico a una serie de problemas reportados en Rodalíes, el servicio de cercanías ferroviario bajo gestión de las autoridades estatales y autonómicas. Los reclamos por parte de representantes políticos y de la sociedad civil sobre las condiciones de seguridad, la inversión en infraestructuras y la respuesta institucional ante los siniestros han motivado pedidos formales de comparecencia y la exigencia de responsabilidades.
En el comunicado difundido por Junts, la formación política argumentó que la solicitud responde a la necesidad de que los responsables rindan cuentas sobre la actuación y los mecanismos de prevención y emergencia ante situaciones que comprometen la seguridad de los viajeros y la integridad del servicio ferroviario.
La situación registrada en Gelida provocó la movilización de diversos cuerpos de emergencia y supuso el despliegue de personal sanitario, bomberos y fuerzas de seguridad para atender a los afectados, restablecer la circulación y evaluar los daños producidos por el desprendimiento. El suceso queda enmarcado en una coyuntura de debates sobre las competencias de gestión del servicio ferroviario entre el Gobierno central y la Generalitat, así como sobre las inversiones necesarias para la modernización de la red.
El colapso del muro de contención y el posterior accidente han reabierto las discusiones sobre el estado de la infraestructura ferroviaria en Cataluña, poniendo en el centro del debate político la garantía de seguridad y el mantenimiento regular de las líneas. La petición de comparecencia urgente busca que los altos responsables de Transportes y del área de territorio de la Generalitat expliquen de forma detallada las actuaciones llevadas a cabo antes, durante y después del siniestro, además de las acciones previstas para evitar incidentes similares en el futuro.
De acuerdo con la información recabada por Europa Press, el contexto meteorológico reciente y la vulnerabilidad de ciertos tramos ferroviarios han sido identificados como factores de riesgo, lo que amplifica el llamado de los grupos parlamentarios a la revisión y actualización de los protocolos de seguridad y la priorización de inversiones en la red de Rodalíes y el resto de conexiones ferroviarias de Cataluña.


