Aljaraque, en vilo, espera la llegada de los féretros de la familia fallecida en Córdoba

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Huelva, 21 ene (EFE). — Cientos de personas se congregan desde esta tarde en el pabellón polideportivo de Aljaraque (Huelva) a la espera de que lleguen los restos mortales de los miembros de la familia Zamorano-Álvarez, fallecidos el pasado domingo en el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba).

Se trata del matrimonio formado por Pepe Zamorano y Cristina Álvarez, su hijo Pepe, de 12 años, y su sobrino Félix, de 23, Los cuatro viajaban en el Alvia con destino Huelva junto con Cristina, la hija de 6 años de la pareja y única superviviente de este grupo familiar.

El alcalde del municipio, Adrián Cano, ha atendido a los medios de comunicación desde las instalaciones deportivas, donde ya está todo dispuesto para la instalación de la capilla ardiente.

"Es un día muy triste; Aljaraque es un pueblo roto", ha expresado el regidor, visiblemente afectado. Cano ha descrito cómo la incertidumbre inicial de la noche del domingo dio paso a una desolación que ha inundado cada rincón de la localidad.

Aunque los féretros aún no han llegado al municipio, el Ayuntamiento ha trabajado intensamente durante toda la jornada para que el dispositivo de acogida esté listo. En coordinación con la Policía Local, Protección Civil, la Guardia Civil y los servicios de infraestructura, se ha organizado un itinerario que permita a todos los que lo deseen dar su último adiós de forma ordenada.

"Pido que seamos muy prudentes y respetuosos", ha insistido el alcalde, haciendo hincapié en que lo prioritario en estas horas de espera es la seguridad y el acompañamiento a los familiares directos.

Cano ha confirmado que la apertura de la capilla ardiente dependerá exclusivamente de la voluntad de la familia una vez lleguen los cuerpos, manteniéndose a su entera disposición durante toda la noche si fuera necesario.

La familia Zamorano-Álvarez contaba con un gran arraigo en la zona, con lazos profundos tanto en Aljaraque, donde residían, como en Punta Umbría, donde la madre —una de las víctimas— tenía sus raíces. Debido a la magnitud de la tragedia y a la previsión de una asistencia multitudinaria, la misa funeral se celebrará finalmente mañana a las 11:00 horas en el mismo pabellón municipal. EFE

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(foto)(vídeo)