Lima, 16 ene (EFECOM).- La endeudada petrolera estatal peruana Petroperú se encamina a una reestructuración ordenada por el Gobierno de transición que no contempla ningún tipo de venta de la propiedad, sino la delegación de la gestión de sus unidades de negocio en operadores privados que las hagan rentables, incluida su nueva refinería causante de su crisis, al haber costado 6.000 millones de dólares.
Así lo reiteró este viernes Luis Del Carpio, presidente de Proinversión, la agencia estatal especializa en atraer inversiones a Perú, a la que el Gobierno ha encargado la misión de dividir la mayor empresa pública del país en diferentes bloques a través de fidecomisos, para cuya gestión se contratará a operadores interesados en hacerlas eficientes o se dará en concesión.
Frente a las críticas que denuncian una "privatización encubierta" de la empresa, Del Carpio aseveró que "lamentablemente Petroperú no tiene valor, porque sus deudas superan el valor de sus activos".
Al tercer trimestre de 2025, Petroperú reportaba una deuda acumulada de 5.350 millones de dólares (4.558 millones de euros) y pérdidas acumuladas netas de unos 2.224 millones de dólares (unos 1.900 millones de euros).
Sobre las posturas de algunos políticos que llaman a derogar el decreto que encargó a Proinversión la reorganización de Petroperú, Del Carpio sostuvo que esa no es la solución y que el actual plan "es lo que haría cualquier corporación que atraviesa dificultades". "Ya lo hizo (la brasileña) Petrobras y salió fortalecida", apuntó.
"Esta es la única propuesta sobre la mesa. Lo que estamos es salvando a la empresa. Si hay alguien que quiera salvar a la empresa, que diga cuál es su alternativa", apuntó la máxima autoridad de Proinversión al remarcar que "no es posible que Petroperú se cure solo, tenemos que estabilizarlo".
Sostuvo que "Petroperú había dejado de pagar a sus proveedores y acreedores desde hace meses" y que existía el riesgo de que los acreedores emprendiesen un proceso concursal que hiciese perder al Estado el control sobre la compañía. "El Estado ha tomado el control de la situación, pero esta vez no queremos lanzar el dinero al río", agregó.
Del Carpio no descartó reestructurar la deuda de bonos a corto plazo, si bien descartó que sea cubierto por la caja fiscal del Gobierno.
Casi con toda seguridad, uno de los bloques en los que se dividirá Petroperú es la nueva refinería de Talara, la mayor del país, en la que Petroperú ha gastado en los últimos años 6.000 millones de dólares para alcanzar una capacidad de hasta 95.000 barriles de petróleo por día y obtener combustibles bajos en azufre de calidad Euro V.
Sin embargo, actualmente la producción petrolera de Perú ronda los 44.000 barriles por día, por lo que Del Carpio calificó la construcción de esta refinería, una de las más modernas de América, como quien se compra un Lamborghini sin saber conducir, y entonces "necesita contratar un chófer que sepa manejarlo". EFECOM


