París, 8 ene (EFECOM).- El consejero delegado de Euronext, Stéphane Boujnah, señaló este jueves que si el grupo suizo SIX pusiera a la venta Bolsas y Mercados Españoles (BME) examinarían la operación, pero insistió en que esa es una circunstancia que no se da ahora, aunque puede cambiar.
"Lo que yo pienso de BME no tiene mucha importancia porque no está en venta", subrayó Boujnah en un encuentro con la prensa al ser preguntado si está interesado y si la bolsa española se ha vuelto más atractiva teniendo en cuenta que su revalorización en 2025 fue la mayor de Europa.
Insistió en que para llegar a un acuerdo tiene que haber un comprador y un vendedor, pero esa condición no se da hoy, aunque puede cambiar.
Sobre el interés por el mercado español, señaló que la revalorización de las empresas que cotizan allí es un elemento y la subida es "destacable", para dar un ejemplo se refirió a la evolución del banco Santander.
Pero añadió que ese es "uno de los parámetros" y hay otro que es importante como la cuota de mercado en la infraestructura y a ese respecto "la cuota de mercado de BME baja" y lo vinculó con las decisiones de integración tecnológicas tomadas por SIX.
No obstante, puntualizó que eso "no contribuye a cambiar radicalmente la visión que se tiene sobre el activo" y, sobre todo, que "si un día SIX decidiera vender evidentemente lo examinaríamos".
Euronext, que reúne las bolsas de París, Amsterdam, Bruselas, Lisboa, Oslo, Dublín, Milán, y desde el pasado año también Atenas, ya ha sido candidato en el pasado para hacerse con el control de BME. En 2019, su oferta fue superada por la de SIX.
Boujnah hizo notar que ahora ya ha pasado tiempo desde que se hizo esa transacción, un tiempo suficiente para que las autoridades españolas hayan podido analizar sus consecuencias.
En un balance de 2025, con cierta ironía dijo que para su empresa "2025 no fue un buen año, fue un año excepcional" y recordó el camino recorrido desde 2014, con una capitalización que se ha multiplicado por más de 10.
El principal elemento que cree que hay que tener en cuenta de cara al futuro es "la amenaza estadounidense" que a su juicio no hay que hacer como si no existiera porque cambia totalmente los esquemas mentales de las últimas décadas en Europa sino asumirla con "lucidez, determinación y valor".
A su parecer "hay urgencia para la aceleración de la unidad europea", en particular para que el ahorro del Viejo Continente se quede allí.
La imagen que se lleva de sus conversaciones con inversores extraeuropeos y estadounidenses, es que los activos europeos están baratos: "Eso es verdad y (la tendencia) no va a disminuir". EFECOM

