
Durante su intervención en el Congreso, Toni Valero, también coordinador autonómico de Izquierda Unida en Andalucía, subrayó que la situación que se atraviesa exige una reacción inmediata del PSOE ante la crisis interna en el Gobierno. El dirigente remarcó la importancia de que los socialistas asuman la gravedad de la coyuntura y, de acuerdo con declaraciones recogidas por el medio de comunicación, planteó que avanzar en una agenda social es una necesidad “imprescindible” que no admite demora. En ese contexto, Valero situó el encuentro previsto para este viernes como un momento clave, según detalló el medio que publicó la información.
De acuerdo a lo publicado, la reunión responde a una convocatoria impulsada por las formaciones de Sumar presentes en el Ejecutivo —Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comunes y Más Madrid— con el objetivo de abordar el desencadenamiento de la crisis en la coalición de Gobierno. El evento reunirá a representantes de las direcciones de los partidos, excluyendo la presencia de ministros, y se concretará en la sede orgánica de los partidos participantes. Entre los asistentes, se reportó la presencia confirmada de la secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró.
Toni Valero expuso que no considerar con seriedad esta reunión supondría una “frivolidad” por parte del PSOE, advirtiendo que la respuesta insuficiente ante los casos de presunta corrupción y acoso dentro del partido ha generado desconcierto entre la ciudadanía, en particular entre las familias trabajadoras, según consignó el medio. El diputado argumentó que la falta de reacción por parte de los socialistas pone en evidencia un distanciamiento respecto a los niveles de responsabilidad que la crisis requiere. Añadió que los escándalos recientes han incrementado la desconfianza social y que el costo de cualquier enfrentamiento con los aliados o de la evasión del debate recaería directamente sobre la población obrera.
El medio informó que, para Valero, desviar la atención o entrar en confrontación dialéctica con Sumar, evitando así rendir cuentas públicas acerca de las polémicas detectadas en torno al principal socio de gobierno, representaría un error y provocaría un retroceso en la agenda social que el Ejecutivo sostiene como compromiso central.
Frente a este escenario, Valero defendió la necesidad de aprobar medidas “impostergables” orientadas a fortalecer el Estado de Bienestar y ofrecer respuestas concretas a la ciudadanía para contrarrestar el avance de posiciones políticas de ultraderecha, cuya progresión atribuyó en parte a la ausencia de certezas y a la sensación de falta de reacción institucional, según reportó el medio consultado.
Durante la rueda de prensa, también se refirió a la oportunidad de la comisión de seguimiento de la coalición, describiéndola como una herramienta esencial para evaluar el cumplimiento de los acuerdos de gobierno y establecer la hoja de ruta inmediata frente a la crisis actual. Según explicó Valero, esta convocatoria responde a un acuerdo entre los aliados de la coalición, quienes consideran urgente un diagnóstico colectivo y la puesta en marcha de respuestas claras ante las tensiones internas.
El medio detalló que al ser preguntado sobre la posición que adoptarían las fuerzas de Sumar si el PSOE mantiene una postura intransigente durante la cita, Valero respondió: “Cruzaremos el siguiente puente cuando lleguemos a ese río”. El dirigente reiteró que existe una enorme preocupación dentro de Sumar ante el deterioro de la situación gubernamental, sin ofrecer anticipos sobre eventuales movimientos hasta analizar los resultados de la reunión.
Las aseveraciones de Valero y las demandas de Sumar se producen mientras la opinión pública observa atentamente la capacidad del Ejecutivo de coalición para sortear un periodo marcado por la aparición de escándalos y el incremento de las tensiones internas. Según publicó el medio, el dirigente insistió en que la principal responsabilidad del PSOE no solo consiste en dar satisfacción a sus socios, sino en responder con urgencia a las inquietudes y necesidades expresadas por la población, especialmente las familias trabajadoras, que reclaman certezas en una etapa caracterizada por la incertidumbre política.

