
Las aspiraciones de Vox en Extremadura para formar parte de un gobierno de coalición están sujetas al respaldo electoral que logren en los comicios autonómicos del 21 de diciembre, según las declaraciones más recientes de su portavoz en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán. La representante del partido afirmó que la eventual participación de Vox en el Ejecutivo regional no depende de acuerdos previos, sino de “la fuerza que nos den los extremeños”, subrayando que cualquier negociación posterior con el Partido Popular estará condicionada a los resultados que obtenga su formación en las urnas. De acuerdo con Europa Press, la portavoz precisó que Vox reclamará en función de los votos obtenidos: “Entrar al Gobierno depende de la fuerza que nos den los extremeños, una vez voten y veamos la fuerza que tenemos exigiremos, ni más ni menos”.
En una entrevista concedida a Radio Nacional de España, difundida por Europa Press, Rodríguez de Millán descartó adelantar escenarios sobre pactos o repartos de responsabilidades antes de conocer el respaldo real de los electores. La dirigente insistió en que Vox acude a las elecciones autonómicas con el objetivo declarado de gobernar, no de actuar como apoyo externo ni de facilitar la investidura del Partido Popular liderado en Extremadura por María Guardiola. Durante sus intervenciones, la portavoz matizó que su partido “no se presenta para apoyar a nadie”, haciendo énfasis en la idea de que su participación electoral está orientada a ganar la presidencia regional.
El medio Europa Press detalló que Rodríguez de Millán evitó valorar públicamente cualquier posibilidad de futuro acuerdo parlamentario con los populares en la región, reiterando la línea defendida por la formación en el panorama nacional: rechazar la condición de mero apoyo para otros partidos y exigir responsabilidades de gobierno proporcionales al peso obtenido en las urnas. Así, la representante parlamentaria de Vox dejó claro que sólo tras la celebración de las elecciones autonómicas abrirían la puerta a conversaciones formales con el PP, en caso de que los resultados lo hicieran viable.
El contexto político en Extremadura se ve marcado además por el reciente debate electoral del 18 de diciembre, en el que la ausencia de María Guardiola, candidata del Partido Popular y presidenta en la región, generó cuestionamientos entre sus adversarios. Rodríguez de Millán consideró que la decisión de Guardiola constituyó un error estratégico, equiparándola con la postura adoptada por Alberto Núñez Feijóo en el debate televisivo de las elecciones generales de 2023. Según recogió Europa Press, la portavoz de Vox expresó que “en un debate se tiene la oportunidad de demostrar el proyecto y no se puede desperdiciar”, añadiendo que “el que algo esconde, algo teme” para remarcar su crítica por la ausencia de la candidata popular en un espacio de confrontación de ideas ante el electorado.
El medio subrayó que Vox ha reiterado en varias ocasiones su desacuerdo con fórmulas de gobierno que impliquen un apoyo externo o una presencia meramente testimonial en las instituciones, reivindicando exigencias acordes a los resultados electorales. Estas reivindicaciones han marcado ya las negociaciones postelectorales en diferentes comunidades autónomas, donde la formación que lidera Santiago Abascal ha condicionado acuerdos a la obtención de posiciones en los gobiernos regionales.
Rodríguez de Millán remarcó, según Europa Press, que la decisión sobre la futura gobernabilidad de Extremadura recae enteramente en el electorado, indicando que serán los votos los que definan la “fuerza” con la que Vox podrá negociar. Esta postura forma parte de la estrategia general del partido, que busca fortalecer su protagonismo institucional a partir de los apoyos recibidos en las elecciones y evitar acuerdos que no reflejen su peso en las urnas.
En el plano discursivo, la portavoz parlamentaria del partido añadió que Vox aspira a “exigir, ni más ni menos” lo que considere justo una vez conocidos los resultados electorales, descartando cualquier avance sobre pactos o repartos de poder hasta entonces. Las declaraciones recogidas por Europa Press resaltan la disposición de la formación a mantener una posición firme frente al Partido Popular y otras fuerzas políticas, en línea con la estrategia de visibilizar sus políticas ante la opinión pública y presentarse como una alternativa clara en el espectro del centro-derecha y la derecha en Extremadura.
La campaña electoral se desarrolla en medio de estas declaraciones, mientras Vox busca movilizar a su base y captar apoyos que le permitan negociar su entrada en el gobierno regional bajo condiciones definidas por el resultado de las urnas. Según viene publicando Europa Press, la relación entre Vox y el Partido Popular en ámbitos autonómicos ha estado marcada por negociaciones tensas, donde la formación encabezada por Pepa Rodríguez de Millán reclama un rol con peso e influencia en la administración de los ejecutivos regionales, evitando quedar relegada a un papel secundario en la toma de decisiones.
El desenlace de las elecciones autonómicas en Extremadura determinará el margen de maniobra de Vox en las negociaciones con el Partido Popular y el alcance de sus condiciones para participar en un hipotético gobierno conjunto, al tiempo que la formación rechaza actuar como simple apoyo en la investidura de María Guardiola o limitarse a respaldos parlamentarios sin contrapartidas en las estructuras del Ejecutivo autonómico.
Últimas Noticias
Prudencia y cautela alrededor del padre de Davinchi
Feijóo y sus 'barones' se conjuran contra la financiación "bilateral" de Sánchez: "Ni nos han dividido ni nos dividirán"
Tras un acto en Zaragoza, líderes regionales del PP firman una declaración exigiendo la retirada del acuerdo entre Sánchez y Junqueras, denuncian que las concesiones amenazan la igualdad y piden un modelo de reparto consensuado y equitativo para todas las comunidades



