París, 18 jun (EFECOM).- El Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos de Francia (INSEE) proyecta para 2025 un crecimiento del 0,6 % del producto interior bruto (PIB), tres décimas menos que la estimación del 0,9 % que se plantea el Gobierno y cinco décimas menos que el dato de 2024.
En su estudio trimestral de coyuntura publicado este miércoles, el Insee señala que el crecimiento económico aumentará ligeramente en el segundo trimestre del año, hasta el 0,2 %, tras el flojo 0,1 % del comienzo de año.
Se deberá sobre todo a un rebote en el sector del transporte y de la hostelería, así como por el dinamismo de la agricultura, que este año se recupera tras las malas cosechas de 2024. Por contra, el nivel de actividad bajará en la industria manufacturera.
Y en la segunda mitad del año, el Insee anticipa que la actividad económica mantendrá el "ritmo lento" de la primavera, es decir, un progreso del 0,2 % trimestral.
Eso dejará el crecimiento medio de 2025 en el 0,6 %, por debajo del incremento del PIB proyectado por el Gobierno del primer ministro, François Bayrou -que presentó en febrero sus presupuestos de austeridad para tratar de controlar el disparado déficit- y en tendencia contraria a la de otros países europeos.
"La economía francesa no parece seguir el ritmo del continente. En el primer trimestre no se benefició de la fiebre comercial: la actividad apenas creció (0,1 %) y las exportaciones, dependientes de los vaivenes de los sectores aeronáutico y naval, se desplomaron (-1,8 %). Mientras que en 2023 y 2024, la actividad francesa se había mantenido bastante mejor", señaló el Insse.
La ralentización del gasto publico, el endeudamiento de las empresas francesas que eleva sus costes financieros y unos hogares que consumen "a cuentagotas" son los principales que explican esta coyuntura
La inflación proyectada para finales de año será débil, del 1 %, y, en el mercado de trabajo, el empleo tendrá un clima pesimista y la tasa de paro se elevará al 7,7 % para el final de 2025, después del 7,3 % en que cerró el año pasado.
El Insee advierte también de que hay numerosos factores imprevisibles que pueden pesar sobre estas predicciones, especialmente en un contexto internacional "muy incierto".
Es el caso de los aranceles estadounidenses, después de meses de vaivenes desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, y de la crisis de Oriente Medio y su impacto en el precio del petróleo.
En Europa, la recuperación de Alemania también es un factor de incertidumbre y en Francia, la capacidad de recuperación presupuestaria durante los próximos años es una incógnita, lo que "pone a los actores privados en una incomodidad potencial". EFECOM


