Madrid, 3 jun (EFECOM).- La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha valorado los datos de desempleo conocidos este martes, pero ha subrayado que ahora se debe "poner el acento" en mejorar los salarios y la tasa de ocupación porque quedan todavía muchas familias en situación de desempleo.
Así lo ha indicado en una entrevista en el programa "Las Mañanas", de RNE, después de saber que el paro descendió de los 2,5 millones por primera vez en 17 años, hasta situarse en los 2.454.883 desempleados en mayo, un mes en el que la Seguridad Social sumó 195.736 afiliados, hasta marcar un nuevo récord con 21,78 empleos.
"Creo que hay que felicitar al país porque demostramos que, con una reforma laboral y políticas públicas diferentes, reducimos el desempleo y mejoramos la calidad del empleo", ha dicho Díaz, quien ha calificado de hecho "importantísimo" e "histórico" que se haya bajado la "barrera psicológica" de los 2,5 millones de desempleados.
No obstante, ha remarcado que el reto es mejorar la tasa de ocupación y ha insistido en que no van a parar y que su objetivo son esas "familias que continúan hoy en desempleo".
Preguntada por el problema de la vivienda al que se enfrentan muchos trabajadores, ha remarcado que se trata de "un problema absolutamente estructural que hay que desvincular del mundo del trabajo", pero ha considerado que se debe "poner el acento" en los salarios, que son "muy moderados en España" y de hecho se sitúan "un 25 % por debajo de la media europea".
"La mediana salarial en España es de 1.667 euros y no se puede tener una vivienda digna con este salario", ha insistido la ministra, al tiempo que ha hecho un llamamiento a las empresas españolas y a los sindicatos para que negocien salarios al alza.
Sobre este asunto, también ha lamentado la rebeldía de 11 comunidades autónomas del Partido Popular que se niegan sistemáticamente a aplicar la Ley de Vivienda en España".
Respecto a la temporalidad, ha comentado que España está "por debajo en la media europea" gracias a la reforma laboral, por lo que se ha demostrado "que se puede proteger a la gente trabajadora" y que así "la economía va mejor".
Ha reconocido que "quedan elementos de precariedad en España", como la situación de los becarios, algo que se va a "cambiar ya enseguida" o "reductos de temporalidad", pero "vamos en la en la dirección correcta".
Otra de las cuestiones a las que se ha referido ha sido la reducción de la jornada laboral, y ha reconocido que siguen las conversaciones con Carles Puigdemont y Junts "con discreción" y espera que esta medida "salga adelante" en el Congreso porque "lo que quiere en la calle siempre sale adelante".
Por otra parte, ha lamentado la posición de algunos empresarios que rechazan esta iniciativa, pero que la tienen implantada en sus propias empresas.
Ha puesto el ejemplo de un empresario de Euskadi, "que tiene reducida la jornada laboral, que su empresa va bien, que no le pasa nada" y que, sin embargo, "sale disparando contra el Ministerio de Trabajo" porque quiere llevar esa medida al conjunto del país, una posición a su juicio "bastante incoherente".
"Yo creo que se quiere golpear al Gobierno de España y hacer política estrictamente partidaria", ha incidido. EFECOM


