Mérida, 29 abr (EFE).- El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha emplazado a ver qué vota cada partido político en el Congreso en relación con la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas, pues esto "no es una cuestión de una mayoría o de una derrota para el Gobierno", a la vez que ha agregado: "Aquí o ganamos los trabajadores y las trabajadoras o gana la patronal".
"No puede ser que alguien intente justificar una bofetada al Gobierno en la cara de en torno al 70 % de los ciudadanos de este país que queremos que se reduzca el tiempo de trabajo", ha apuntado el dirigente sindical en declaraciones a los medios en Mérida con motivo de su asistencia a la entrega de los Premios Primero de Mayo de UGT Extremadura.
Para Álvarez, se trata de un Primero de Mayo "realmente trascendente", en el que otra reivindicación importante es el aumento de los salarios, a lo que suma la necesidad de dar respuesta al "grave problema" de la vivienda que afecta particularmente a algunas comunidades.
Ha señalado que este día debe convertirse en "una gran movilización" por la democracia, la libertad y los derechos humanos, sobre todo de los que menos tienen, para no dar ni un paso atrás en las conquistas sociales, laborales y los derechos colectivos de los ciudadanos.
Un Primero de Mayo que, en su opinión, "nunca ha tenido un carácter tan internacional como tiene este año", ante la amenaza de la "internacional del odio, que podríamos llamarle la internacional de los asquerosos", y que supone "un ataque a los derechos fundamentales, empezando por el sistema democrático, pasando por los servicios públicos, como no se había dado desde la Segunda Guerra Mundial".
En esta línea, ha llamado a participar en la manifestación del Primero de Mayo a la "inmensa mayoría de la ciudadanía", refiriéndose en concreto a las mujeres, pues todo lo que se ha avanzado en materia de igualdad está "en peligro" y al colectivo LGTBI que se pretende que "vuelvan a los armarios", esos de los que no han salido algunos de los "voceros" de esta corriente de "odio".
Otros colectivos cuyos derechos están en riesgo, según Álvarez, son las personas con algún tipo de discapacidad, a los que el presidente estadounidense, Donald Trump, quiere mandar "otra vez a casa", sin reserva de puestos de trabajo; la universidad ante la falta de financiación pública por no comulgar con sus ideas; o las personas que no pueden pagarse la sanidad privada y se están quedando sin medicación como está ocurriendo en algunos países.
"Pero ocurre lo mismo en España. Hay algunas comunidades donde se están dejando morir por falta de recursos económicos, como es el caso de la Comunidad de Madrid", ha manifestado el dirigente sindical, quien ha invitado a replicar el exitoso ejemplo de movilizaciones como la del pueblo canadiense ante las políticas que atacan los sistemas de protección y sus derechos.
El Primero de Mayo estará marcado además por las consecuencias de los aranceles que afectan "de una manera muy especial al sector agrícola" en España, al aceite o el vino, pero también seguramente al sector industrial por el origen de los componentes de los productos, y para lo que, con el Gobierno de España, han "empezado a situar las bases de qué tipo de soporte o ayudas se van a dar". EFE
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