Rebeca Palacios
Logroño, 11 mar (EFE).- "Para encontrar la felicidad, hay que entrenar nuestras emociones", ha asegurado a EFE el escritor y divulgador de humanidades clásicas Emilio del Río, quien recopila en su libro 'Carpe Diem. Autoayúdate con los clásicos' una guía práctica con consejos para cultivar el equilibrio interior.
Del Río (Logroño, 1963) ha explicado que en este libro, que presenta este martes en su ciudad natal, hace "una defensa contra la invasión de tanto 'coach', gurú, homeópata del alma y charlatán de la autoayuda que hay por ahí".
Las emociones se "entrenan", de la misma forma que se hace deporte y se trabaja el cuerpo para encontrarse bien físicamente y también que uno se forma intelectualmente para aprender algo, ha puntualizado.
Ser "mejor persona"
Séneca, Marco Aurelio, Heráclito, Ovidio, Demócrito, entre otros, son algunos de los autores de las frases y enseñanzas que Del Río ha ido recopilando a lo largo de su vida, que le han ayudado a "encontrar la felicidad y ser mejor persona".
A lo largo de 42 capítulos cortos, este doctor en Filología Clásica y profesor de la Universidad Complutense de Madrid reflexiona sobre "cuestiones clave", como afrontar el cambio, encontrar la serenidad, el valor de la meditación, la importancia de la amistad, la necesidad del perdón, defender la alegría y la fortaleza de la amabilidad, entre otras.
Ha puntualizado que "no se debe confundir la serenidad con la resignación, porque estar sereno es saber controlar el equilibrio interior para enfrentarse a las cosas de la vida".
Por ello, frente "a esa falsa idea que venden muchos falsos profetas del estoicismo de que hay resignarse ante lo que te pasa, Séneca ya escribió que 'vivir es combatir'".
En este sentido, ha explicado que no se trata de "vivir contra nadie", se refiere a superar las adversidades, porque "vivir es caerse, pero también es levantarse, sobreponerse a las dificultades y salir adelante".
En otro capítulo recuerda que "el dinero no quita la felicidad", un título "un poco provocador", ya que es sabido que "el dinero no da la felicidad, pero tampoco la quita, otra cosa distinta es que te domine el ansia por acumular bienes materiales", algo que también lo enseñaron los clásicos.
"Algo falla tu equilibrio interior si tu felicidad depende de la del tamaño de las pulgadas de la pantalla de tu televisor o si tienes el último modelo de lavadora", ha recalcado.
Aunque 'carpe diem' se podría traducir como "vive el presente", este comunicador y responsable de la sección de latín y cultura clásica 'Verba Volant' del programa 'No es un día cualquiera' en RNE prefiere interpretarlo como "busca siempre el lado positivo de la vida".
Por ello, ha agregado, su último libro habla de cómo afrontar la vejez y después la muerte, porque "aquí no va a quedar nadie". EFE.

