Madrid, 19 feb (EFECOM).- Cepyme ha denunciado "presiones y coacciones" por parte de afines al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a sus organizaciones para que les deleguen el voto en el marco de la pugna abierta por el relevo en la presidencia de la patronal de las pymes.
Fuentes de Cepyme han transmitido las quejas que dicen haber recibido de organizaciones empresariales, que aseguran sufrir peticiones para que deleguen sus votos, presionados por motivos económicos o materiales, ya que muchas tienen sus sedes ubicadas en patrimonio cedido por CEOE.
Este fue el motivo, han dicho las mismas fuentes, que llevó ayer al presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, a proponer en su Junta Directiva un cambio en el sistema de voto para limitar el delegado hasta los seis por persona presente.
En el caso de asamblea electoral, el cambio planteado no permitiría ningún voto delegado.
Cuerva confirmó recientemente que optará a un segundo mandato a pesar de que Garamendi le ha planteado la necesidad de un relevo, después de que en los últimos años se hayan producido algunas discrepancias entre ambos.
El modelo de voto delegado, ahora cambiado, pero que podría recuperarse si se impugna la decisión de la Junta, facilitaría a Garamendi sumar los apoyos para un eventual candidato alternativo a Cuerva.
Fuentes de Cepyme han avanzado este miércoles que la intención es convocar las elecciones de forma inmediata, en las próximas semanas, dentro del actual mandato que vence el 16 de marzo.
La fecha, han explicado, la fija el presidente de Cepyme y se convoca Junta para aprobar la convocatoria electoral.
Desde esa Junta hasta la celebración de elecciones hay unos 50 días, por lo que se podrían ir al mes de mayo. Hasta 10 días antes, explican, se pueden presentar candidaturas alternativas.
La patronal de las pymes defiende que la modificación del sistema de voto supone un cambio del reglamento de régimen interno, algo que es competencia de la Junta, y que igualaría el modo de votar al que tienen CEOE y ATA.
Cepyme ve en este cambio una mejora del proceso electoral que sería más limpio, mientras que el actual beneficiaría a un eventual candidato alternativo promovido por la CEOE. EFECOM


