Madrid, 19 feb (EFE).- El diplomático Camilo Villarino cumple un año al frente de la Casa del Rey en el que la institución se ha renovado de una forma histórica, con cuatro mujeres que han pasado a formar parte del núcleo más cercano a los reyes, y en el que la figura de Felipe VI se ha consolidado.
"Con la ayuda de Camilo Villarino, la Casa Real ha hecho realidad el lema que escogió Felipe VI al ser proclamado rey: 'una monarquía renovada para un tiempo nuevo'", asegura a EFE el director del Real Instituto Elcano, Charles Powell, también vicepresidente segundo de la Red de Estudio de las Monarquías Contemporáneas (REMCO).
Fue el 19 de febrero de 2024 cuando el Boletín Oficial de Estado publicó el nombramiento de Villarino (Zaragoza, 1964), hasta entonces director del gabinete del alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, como jefe de la Casa del Rey, quien tiene potestad para elegirlo libremente, como establece el artículo 65.2 de la Constitución.
El nuevo hombre de confianza del rey se enfrentaba a retos inmediatos, como la conmemoración del décimo aniversario de la proclamación de Felipe VI y la renovación de puestos en la estructura más próxima a los reyes.
Villarino sustituyó en esta labor a Jaime Alfonsín, quien había sido la mano derecha de Felipe ante casi treinta años, como responsable de la secretaría cuando era príncipe de Asturias, y que precisamente acaba de ocupar ahora el puesto de asesor adjunto al presidente de la CEOE.
Un año al frente de la Casa del Rey que Powell valora de una forma "extremadamente positiva". En este período, en el que los reyes han alcanzado su madurez, la "casa" comunica "mucho mejor que antes", algo que la sociedad valora muy positivamente, y que se ha constatado en dos aspectos fundamentalmente, dice.
El primero fue la respuesta de la Casa Real ante los efectos de la dana en Valencia ya que en épocas anteriores, cree Powell, habría sido "más cautelosa" y no tan proactiva como lo fue. Y aunque "arriesgaron" en esas circunstancias, el vicepresidente de REMCO lo considera acertado pues "no se puede ir por detrás de los acontecimientos".
"La gente valora muy positivamente la presencia de los reyes en la sociedad", indica.
El segundo aspecto es la princesa de Asturias y la comunicación sobre su formación, tanto militar como la que tenga en el futuro, ha agregado el experto.
Es también uno de los retos de Villarino en el futuro, completar la formación de la princesa Leonor y definir su papel mientras tanto, dado el enorme interés mediático que despierta, señala el director del Real Instituto Elcano.
Con el nuevo jefe, que tiene una dilatada experiencia como diplomático, carrera a la que accedió en 1989, la Casa del Rey ha acometido una importante renovación y cuatro mujeres han pasado a desempeñar algunas de las principales tareas de la maquinaria que sostiene la Corona: Mercedes Araujo, secretaria general de la Casa; María Ocaña, jefa de la Secretaría de la reina; Ana Varela, como interventora de la Casa Real; y Carmen Castiella, consejera diplomática.
Y la incorporación de estas profesionales muy preparadas demuestra, sostiene Powell, cómo la Casa del Rey refleja lo que ocurre en la sociedad española.
Otro de los retos que contempla Powell en la tarea de Villarino al frente de la Casa del Rey es el papel importante que el monarca tiene que llevar a cabo como símbolo de la unidad del Estado ante la confrontación y la polarización política que se vive en España.
Y otra de las cuestiones permanentes será la de transmitir, agrega, que la institución de la Corona es útil, flexible y adaptable, "más que otras que supuestamente son más modernas", recalca. EFE

