Madrid, 14 feb (EFECOM).- La Confederación Española de Transporte de Mercancías (Cetm) ha expresado este viernes "su firme rechazo" a la propuesta que la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea) ha dirigido a la Comisión Europea, sugiriendo que se obligue a que los transportistas aumenten la flota de vehículos pesados de cero emisiones.
La patronal ha explicado en un comunicado que, en primer lugar, no se puede imponer esta medida a las empresas del sector del transporte de mercancías por carretera, ya que "se debe respetar su libertad de elegir la tecnología más adecuada para sus necesidades operativas".
Los transportistas llevan años trabajando y realizando fuertes inversiones para reducir su huella de carbono y hacer sus flotas más sostenibles, y "su compromiso con el medio ambiente es serio y no es justo que no se reconozca", ha subrayado.
Además, a su juicio, no se puede obligar a las empresas de transporte a optar por una solo tecnología, la eléctrica, "cuando es evidente que los camiones eléctricos no están preparados para realizar largos trayectos sin tener que recargar y la infraestructura de recarga es notablemente insuficiente".
En consecuencia, la Cetm apuesta también por el uso de otras alternativas como los combustibles renovables, que permitirían a los transportistas utilizar la flota actual, ya que son compatibles con los motores de combustión y la infraestructura de recarga existente.
De esta forma se facilitaría la transición hacia un transporte más sostenible, pero sin las dificultades que supone actualmente la electrificación y sin tener que realizar fuertes inversiones cuando no está asegurada su utilización y rentabilidad futura.
En este sentido ha tildado de "inaudito" que, a pesar de los esfuerzos que las empresas de transporte realizan para reducir sus emisiones, no reciban ayudas por parte de los diferentes gobiernos y administraciones públicas para poder hacer frente a la renovación de sus flotas.
"Otro despropósito" para la Cetm es la propuesta de la Acea de implementar tarifas a los usuarios de las carreteras basadas en el CO2 y establecer exenciones para los vehículos cero emisiones, ya que supondría una carga adicional para las empresas, además de tener "un efecto negativo en la economía, encareciendo nuestros productos y dificultando su exportación".
La propuesta de los fabricantes "no solo sería inviable, sino que limita la libertad de elección de las empresas", por lo que la Cetm solicita a las autoridades europeas que la reconsideren y apuesten por "un enfoque más flexible y diverso que permita a las empresas de transporte seguir contribuyendo a la sostenibilidad sin poner en riesgo su viabilidad económica". EFECOM

