Inés Morencia
Valladolid, 10 ene (EFE).- Pingüinos, la concentración motera invernal más numerosa de Europa, que se celebra en Valladolid hasta el 12 de enero, es una cita ineludible para decenas de miles de moteros, porque es un momento de reencuentros con amigos y, por eso, la distancia no supone ningún obstáculo.
Que se lo digan al Club Brigada, formado por 32 personas procedentes de Bulgaria y, aunque la mayoría de ellas ya llevan asentadas en España desde hace varios años, siempre hay algún compañero nuevo, como en el caso de Marin, que se estrena en la concentración con 3.200 kilómetros de por medio.
Ha llegado a las instalaciones, desde ahora conocidas como Pingüinos Arena, con su primo, para disfrutar del ambiente de esta reunión y volver a ver a amigos de su país, que ahora viven en Segovia, León, Valladolid, Palencia o Madrid y que se reúnen en estas fechas.
Lusi, Valentin y Preslav actúan como cicerones para enseñar a Marin los entresijos de un evento al que acuden desde hace más de diez años, y al que regresan en cada edición, movidos por "el gran ambiente, la camaradería" y las numerosas actividades programadas cada día.
Y aunque son unos enamorados de Pingüinos, coinciden en señalar que deberían controlarse más los ruidos que hacen los más jóvenes con las motos por la noche, ya que hacen muy difícil poder descansar, y consideran que debería castigarse con severidad, como hacen en Motauros, la reunión motera de Tordesillas.
El jueves a mediodía ya tenían instalada su carpa, donde pueden refugiarse si llueve, y hacer más llevadero el frío, que este año ha concedido una tregua, y las tiendas de campaña en las que duermen y recargan pilas para la siguiente jornada.
En Pingüinos comparten vivencias, cada año, con Óscar, de la asociación motera "Jabalís truferos y las gozosas", un habitual de la reunión desde que era pequeño, y en la que echa en falta "más grupos de rock" y, al igual que sus compañeros, más tranquilidad durante las horas de descanso.
Animados por esa fuerza que otorgan las motos a sus conductores, probaron a organizar una quedada motera en La Cistérniga el pasado mes de octubre, que tuvo tanto éxito que esperan repetir los próximos años.
Si uno se da una vuelta por el Pingüinos Arena puede encontrar a los diferentes participantes cocinando carne a la brasa, aprovechando las hogueras, cochinillo, lechazo o cualquier otra nutritiva vianda, pero lo que resulta más raro es ver asar calçots.
El club Motomayor de Pililla ha probado con esta especie de cebolla tierna, parecida a los puerros, típica de Cataluña, de la mano de uno de sus socios, José Luis, catalán de nacimiento pero que pasa mucho tiempo en Montemayor de Pililla, localidad donde viven sus suegros.
Es el primer año que ha traído los calçots, cuya temporada empieza ahora, y ha venido preparado con la correspondiente salsa romescu para acompañarlos, con la que espera puedan terminar con las 400 piezas que ha comprado para la ocasión.
Le ayudarán en esa tarea Emilio, presidente y alma mater del club, Luis o César, quien suma más de 30 años acudiendo fielmente a esta cita motera, desde que comenzara su andadura en Tordesillas, con su inseparable moto de carretera.
Precisamente César explica que Pingüinos ha vivido una gran transformación, "porque empezó siendo una concentración pequeña y familiar para convertirse en un negocio para la ciudad, lo que la ha hecho más impersonal", aunque sigue viendo a los que, como él, viven la moto al máximo, viajando a diferentes ciudades para presenciar carreras.
También, estando en la zona de acampada, uno se puede topar con Lucía, Kiko, Fani y David, dos parejas que han llegado desde Castellón con sus disfraces de marcianos de Toy Story que utilizan a modo de pijama-mono para estar calentitos y cómodos durante los cuatro días de concentración.
Han recorrido 550 kilómetros para volver a disfrutar de todo lo que genera la reunión, en el caso de Fani, por primera vez, animada por las buenas referencias que le han dado sus amigos y su pareja y, por ahora, no ha tenido que sufrir las gélidas temperaturas que ha habido otros años.
Todos ellos esperan, expectantes, a que llegue la Nochevieja Pingüinera, en la que se repartirán 8.000 vasitos de cerámica que contienen los doce piñones que se comerán en el lugar de las típicas uvas, al ritmo de las doce campanadas, y regado con vino espumoso de Rueda, concretamente Palacio de Bornos.
Es una buena forma de empezar el año 2025 para los amantes de las motos, con productos de la tierra, música de grupos de Valladolid y el buen rollo que siempre trasmite este colectivo, vaya donde vaya. EFE
mim/erbq/jlg
(foto)
Últimas Noticias
Los sindicatos policiales denuncian falta de previsión e improvisación en el traslado de migrantes al puerto de Ceuta
JUPOL, SUP y UFP cuestionan el operativo desplegado este viernes, mientras que JUCIL alerta sobre la seguridad del puerto

Un joven de 19 años es encarcelado por pilotar una “megaembarcación neumática” con más de 160 migrantes en el Canal de la Mancha
Chan Atak, un refugiado que huyó de la guerra en Sudán del Sur, ha sido condenado a más de dos años de prisión en Reino Unido y después será deportado

Un octogenario cultivaba marihuana en un bosque de difícil acceso en Girona: la Guardia Civil encuentra 1.536 plantas y dos kilos de cogollos listos para vender
La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 84 años como presunto responsable de una plantación en una zona boscosa del municipio de Cistella, en la comarca del Alt Empord

El incómodo momento que ha vivido Isabel Preysler al sentarse al lado de Pilar Rubio en un desfile: “¿Quién eres?"
Unos segundos después, la socialité abrazó con cariño a la presentadora que no había reconocido

Super Once: estos son los resultados del Sorteo 4
Juegos Once publicó la combinación ganadora del sorteo 4 de las 17:00 horas


