Lorenzo Silva y Noemí Trujillo gritan con rabia contra la prostitución en "La Innombrable"

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Pilar Martín

Madrid, 21 may (EFE).- Los escritores Lorenzo Silva y Noemí Trujillo regresan de la mano de la policía Manuela Mauri para poner el foco de atención en la explotación sexual en la tercera entrega de esta saga, 'La innombrable', un "grito lleno de rabia" contra este poliédrico problema ante el que los políticos y la sociedad española "mira hacia otro lado".

Así lo han lamentado ambos autores, un matrimonio que este año celebra sus 'bodas de cristal', durante la presentación este martes de esta novela (Destino) que mañana llega a las librerías. Una novela, la tercera entrega de esta saga iniciada en 2019, en la que se confirman como una sólida pareja capaz de escribir a cuatro manos como si de un único todo se tratase.

En este caso ambos vuelven a abordar la explotación sexual (ya lo hicieron en la primera novela, ' Si esto es una mujer') porque reclaman más acción en nuestro país respecto a este problema.

"Con la prostitución aún miramos a otro lado, no tenemos suficiente estímulo para combatirlo como hemos hecho con la violencia de género", lamenta Trujillo ante un Silva que asiente con la cabeza.

En concreto, en 'La innombrable' ponen a la policía Manuela Mauri a trabajar en el caso de la joven Susana, una menor de edad que aparece muerta en el portal de su casa debido a una sobredosis, aunque detrás de esta muerte hay toda una trama de drogas y prostitución infantil.

Una chica de familia estable que cae en las redes de una mafia y a la que dan voz para poner de manifiesto que, según dice ella misma en el libro, nadie le "educó" para "salir corriendo" ante una propuesta para ejercer la prostitución a cambio de drogas.

"En esta novela -según Silva- hay una mirada sobre el comercio de servicio sexual. Noemí desde siempre tiene una mirada muy combativa y a mi siempre me ha parecido un mal social que las sociedades deben reducir por todos los medios".

Tanta es su preocupación ante este problema que justo hoy, cuando en el en el Congreso de los Diputados se debatirá y votará la proposición de ley del PSOE para abolir la prostitución.

"Como sociedad hay que hacer una gran reflexión, somos un país con 800 burdeles y 730 centros hospitalarios, tenemos más de 2.500 pisos en los que se ejerce la prostitución. Si queremos ser otra cosa debemos reflexionar sobre bastante cosas", explica Trujillo sobre esta actividad reflejada en el libro, donde ponen el foco en los "puteros", ésos que dicen "no saber" las edades de las prostitutas cuyos servicios compran.

Por eso, y ya es marca de la casa, en sus novelas no sólo hay un culpable, sino varios: "Normalmente no suele haber muchos culpables en la novela negra y en ésta se plantea una gran cuestión sobre la culpabilidad, que está muy relacionada con el papel de la responsabilidad que tiene el cliente".

Con más de 100.000 lectores enganchados a las historias de Manuela Mauri, Silva considera que el éxito está en que tras tres novelas -y otras tres obras más- sólo ve "ventajas", como el hecho de que sus personajes se corresponden con la realidad de ambos, eso sí, siempre teniendo claro que ellos no practican "la fantasía criminal", sino que basan sus tramas en "actos reales".

Pero también, según destaca de Trujillo, una de las características de estas novela es que hacen en cada una de ellas un homenaje a algún escritor de la literatura universal. Así, si en 'Si esto es una mujer' aparecía Primo Levi y en 'La forja de una rebelde' era Arturo Barea, ahora el homenaje es al escritor irlandés Samuel Beckett, en cuya novela 'El Innombrable' aborda la "despersonalización de las víctimas de los autoritarismos".

Asimismo, otro los pilares sobre los que pivota la trama es la propia vida de Mauri, una mujer madura con problemas físicos (ha superado un cáncer) y de comunicación, sobre todo con su hijo mayor.

"En esta novela hay una conversación entre la madre y el hijo, y él descubre hasta qué punto su madre es un personaje interesante. Es ver esa costumbre de no hablar y que lleva a que nos perdamos lo más importante, que son las personas interesantes que tenemos cerca", afirma Silva.

Unas palabras que matiza Trujillo: "Necesitamos un cambio cultural importante, Manuela le cuenta a su hijo esta historia muy sórdida de Susana porque quiere que nunca sea un putero. Ese es el cambio cultural que necesita este país, y lo tenemos que promover desde la cultura, los políticos con las leyes, pero los autores tenemos ese compromiso". EFE

pmv/mcm