La ministra de Sanidad dice que el uso de mascarillas respetó las competencias autonómicas

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Madrid, 26 ene (EFE).- La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido este viernes que el decreto para la obligatoriedad de la mascarilla durante el pico de la gripe se hizo "con respeto absoluto" a las competencias de cada comunidad, y ha mantenido que se decidió en base a la "evidencia científica" para velar por la salud de la ciudadanía y la labor de los profesionales en los centros sanitarios.

Lo ha dicho en su comparecencia en el Congreso para detallar las líneas de su departamento y ha destacado que también se tomó "para dar cobertura legal" a seis autonomías que ya la habían hecho obligatoria en los centros antes del decreto impulsado por Sanidad.

En este sentido, la ministra ha lamentado cualquier crítica política contra Sanidad que refiera a una invasión o "recentralizacion" de competencias, y ha remarcado que la mascarilla no es una "terapia invasiva" sino una medida "imprescindible" para contener una epidemia de gripe "a la que no nos podemos acostumbrar".

García ha expresado su respeto absoluto por las competencias de cada autonomía en materia de Sanidad, ya que defiende la descentralización, pero ha reivindicado también las del ministerio que dirige cuando se trata de asuntos de salud pública.

Ha explicado que la medida también se dirigió a acabar con los conflictos que se estaban produciendo en los centros sanitarios por la falta de una norma unificada en medio de una situación de alto impacto de las enfermedades respiratorias.

Por ello, ha insistido en que el Ministerio de Sanidad siempre respetará los tiempos, competencia y seguridad jurídica de las comunidades "sin perjuicio de velar por la salud de los ciudadanos" y en base a la "máxima evidencia científica" que es, ha indicado, la premisa para que el sistema nacional de salud funcione "en las mejores condiciones".

La ministra ha anunciado que Sanidad comenzará "a trabajar ya" con las comunidades en los planes de prevención y respuesta para la epidemia de la próxima temporada de invierno porque, ha avisado, "no debemos acostumbrarnos" a las infecciones respiratorias como "si fuera un elemento más del paisaje" ya que tensiona hospitales y centros de salud y genera inseguridad entre los más vulnerables.

La ministra ha lanzado un mensaje de tranquilidad y ha asegurado que los registros de la onda endémica de gripe y otras infecciones respiratorias apunta a una situación "controlada" y que las comunidades acumulan ya dos semanas de descenso en los indicadores de incidencia, por lo que se encuentran "en condiciones" de pasar de la obligatoriedad de las mascarillas a la recomendación.

Ha apuntado que el balance de contagios y de ingresos ha estado en un baremo "similar a otras temporadas", pero "con un rango alto", y ha sostenido que es necesario hacer una evaluación sobre los datos de vacunación contra la gripe en esta temporada porque es un asunto que "ha concentrado la atención en las últimas semanas". EFE

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