Madrid, 17 ene (EFE).- El usuario del albergue San Juan de Dios que confesó haber matado a un compañero en 2022, afectado por un trastorno mental, ha pedido perdón y ha aceptado ser condenado a 8 años de cárcel tras acordar con las acusaciones esa misma petición de pena, incluida la Fiscalía, que rebajará su petición de prisión inicial de 11 años.
Por su parte el letrado de la Orden de San Juan de Dios ha aceptado la responsabilidad civil que se derive del proceso, al reconocer que no se alertó de las sospechas que se tenían sobre el estado mental del acusado, y por tanto deben asumir su parte de culpa. "Las cosas se podían haber hecho mejor", ha resumido su abogado.
La Audiencia Provincial de Madrid ha concluido este miércoles la vista oral del juicio con jurado a A. J. A. G. por el homicidio de otro usuario del albergue de San Juan de Dios, ubicado en la calle Herrera de Tejada de la capital, el 21 de febrero de 2022. Desde entonces está en prisión.
En la sesión de este miércoles dos psiquiatras que examinaron al acusado cuando ya estaba en la cárcel han sostenido que tenía un trastorno delirante que afectó moderadamente a sus capacidades, aunque no las anulaba. Luego las partes han expuesto sus informes finales y el jueves se entregará el objeto del veredicto al jurado para que comience a deliberar.
El acusado, que al inicio del juicio reconoció que apuñaló a la víctima porque sintió que tenía que hacerlo, ha aprovechado el derecho a la última palabra para decir que siente "enormemente" lo que hizo y se arrepiente "completamente", asegurando que no sabía que podría matar a la víctima.
Su letrado ha modificado su petición inicial, tras una negociación con las acusaciones, y ha aceptado que sea condenado a 8 años de cárcel y a 5 de libertad vigilada por homicidio con las atenuantes simples de alteración psicológica y de confesión.
Esta es la misma pena que solicitan las dos acusaciones particulares que ejercen dos hermanas del acusado, y también la Fiscalía. El Ministerio Público ha elevado a definitivas sus conclusiones iniciales sobre los hechos juzgados en Sala, pero de cara a la sentencia rebajará su petición de cárcel de once a ocho años, han explicado a EFE fuentes jurídicas tras la vista.
La Fiscalía solicita que tanto el acusado como la orden San Juan de Dios, como responsable civil subsidiaria, indemnicen a cada una de las hermanas del fallecido con 18.000 euros.
La fiscal ha detallado que el acusado reconoció tras ser detenido y también en el juicio que "quería matar" a su compañero de albergue, y ha quedado acreditado que lo hizo y que trató de huir, aunque la Policía lo detuvo y confesó.
Por eso aprecia la atenuante de confesión, pero simple porque no se entregó voluntariamente, así como una atenuante simple por alteración psíquica, ya que el informe de los forenses indica que tenía disminuidas sus facultades mentales por un trastorno mental, pero no anuladas.
La fiscal ha puesto de relieve, al igual que han hecho la acusaciones particulares, que ese informe se hizo meses después de la detención, de manera que no se puede asegurar cómo estaba el acusado en el momento del crimen, ya que previamente no estaba sometido a tratamiento médico y no hay informes.
También ha destacado que el psicólogo del albergue de la Orden de San Juan de Dios advirtió ciertos síntomas de desestabilización en el acusado, pero no lo derivó a un psiquiatra, y de ahí su responsabilidad civil. EFE
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