(Actualiza EC1140 con más datos)
Madrid, 18 dic (EFE).- Santiago Alarcó, el excuñado de Rodrigo Rato acusado de blanqueo de capitales, se ha desmarcado de las operaciones societarias de la causa sobre el origen de la fortuna del exvicepresidente del Gobierno y ha pedido su absolución por indefensión y por estar prescrita la única operación en la que intervino.
En la segunda sesión del juicio por el origen de la fortuna de Rato, la defensa de Alarcó ha explicado que la única operación que cabe atribuir a su defendido, una transferencia de 120.000 euros, está prescrita, ya que se ejecutó en 2006 y Alarcó no fue llamado a declarar como imputado hasta 2018.
Se trata de una transferencia de 120.000 euros de la sociedad Rubicón -en la que Alarcó figura como "mero directivo"- a Kradonara, presunto epicentro de la trama societaria de Rodrigo Rato.
El abogado se ha referido al escrito de acusación de la Fiscalía, que indica que Rubicón "transfirió por supuestos servicios de consultoría 120.000 euros para su abono en Kradonara", algo que, en su opinión, es "una mera transferencia que además en otro punto del escrito figura como desconocida".
Pero ninguna irregularidad cabe atribuir a Alarcó, que no era más que un directivo de Rubicón, sociedad que siguió funcionando después de su marcha, y en la que no tenía capacidad de gestión para decidir sobre transferencias.
Según el escrito de la fiscalía, Alarcó era el que "manejaba las cuentas de Rato, colaborador imprescindible que venía gestionando en el exterior las estructuras societarias de Rato", que "usaba a Alarcó para gestionar sus finanzas en el extranjero y conocía sus cuentas".
Aparte de la mencionada transferencia de 120.000 euros, ha explicado el abogado, no hay "ni una sola transferencia ni hay un hecho concreto en todo el escrito que permita afirmar todo esto".
Pese a que la Fiscalía necesita "40 folios para describir la operativa de blanqueo de Rato, e incluye centenares de operaciones, compras y transferencias de todo tipo, la única mención en esas 40 páginas a Alarcó es una, donde se dice lo de la transferencia de 120.000 euros, y se afirma que 'supuestamente' ese dinero lo envió Alarcó a Kradonara".
"Supuestamente", ha indicado la defensa de Alarcó, es un término "que le gusta mucho a la Fiscalía, pero del que es difícil defenderse".
A Santiago Alarcó no cabe atribuirle ningún hecho concreto más allá de esa transferencia, que "no ordenó porque era un mero directivo y ni tenía poderes ni era el dueño ni tenía capacidad de gestión".
Por todo ello ha pedido la libre absolución la defensa de Alarcó, del que se han "vulnerado su derecho a una defensa con garantías" ya que ni siquiera ahora, en la fase de juicio oral, ha tenido acceso a la totalidad del sumario.
En esta segunda sesión ha planteado cuestiones previas la defensa del abogado Domingo Plazas, que ha pedido la absolución por prescripción, y ha intervenido el letrado del que fuera "mano derecha de Rato, José Manuel Fernández Norniella, que se ha sumado a lo expuesto el primer día por la defensa de Rato y no ha planteado ninguna cuestión más allá de que se le exima de acudir diariamente a la sala.
También la defensa del ex secretario general de Telefónica Ramiro Sánchez de Lerín ha solicitado que se le exima de acudir.
Del mismo, modo, los abogados de la exsecretaria de Rato Teresa Arellano, y de dos de los presuntos testaferros de Rato -Alberto Portuondo y Miguel Ángel Montero- han dado por buenos los argumentos del exvicepresidente, que pidió anular la causa por prescripción y por haberse obtenido pruebas de manera irregular.
La presidenta de la Sala, Ángela Acevedo, dará respuesta el miércoles a todas las cuestiones previas planteadas.
La Fiscalía pide para el exvicepresidente cerca de 70 años de cárcel por presuntos delitos de blanqueo de capitales, corrupción entre particulares y delito fiscal, conclusiones que comparte con la Abogacía del Estado. EFE
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