Girona, 2 dic (EFE).- El entrenador del Bàsquet Girona, Salva Camps, explicó tras la victoria de este sábado ante el MoraBanc Andorra en la prórroga (107-104) que "ha sido un cara o cruz y hoy nos ha tocado a nosotros, pero hoy hemos visto cómo de difícil es ganar un partido en esta liga".
"Hay que valorarlo porque es muy difícil y hoy lo hemos conseguido de nuevo", aseguró sobre el séptimo triunfo en 12 jornadas.
Camps habló de un partido "con dos partes muy diferentes", empezando por una primera mitad en la que su equipo estuvo "muy mal defensivamente" y no fue capaz de "igualar su nivel físico, facilitando su acierto".
Lamentó que su equipo no supo "parar situaciones que están trabajadas y que son prioritarias para este equipo" y admitió que si llegó al descanso con opciones en el electrónico (56-60) fue por su acierto en los triples: "Con la defensa que hemos hecho y un acierto normal hubiéramos llegado al descanso 20 puntos abajo".
En este sentido, argumentó que el equipo "cambió completamente la imagen" con el inicio del tercer cuarto por "la mentalidad del jugador". "Las piernas son las mismas en la primera parte que en la segunda. Es la cabeza. Es querer hacer un poco más, es hacer un esfuerzo más, es poner el cuerpo. Todas estas cosas que no son tangibles y que son las más importantes de todas, aunque no aparezcan en las estadísticas. Son las cosas básicas".
También subrayó la ayuda de la afición: "Hace que los jugadores tengan esta determinación y esta confianza y que se sientan empujados en los buenos y en los malos momentos. Hay que valorarlo muy positivamente". EFE
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